Atole agrio de Cuanajo, una tradición en riesgo de desaparecer
MORELIA, Mich., 2 de noviembre de 2026.- Sobre una especie de plancha hay una enorme masa que ya pasó por el proceso de fermentación y está lista para ser dividida en pequeñas bolitas, las cuales eventualmente se convertirán en los clásicos panes con huesitos y azúcar que estarán en las mesas de algunas familias durante este 2 de noviembre y algunos días más.
Esta masa lleva básicamente harina, mantequilla, huevo, leche y un sabor a naranja que es el tradicional. Rodrigo, uno de los responsables del área donde se lleva a cabo el pan en la panadería Los olivos, va cortando pequeñas porciones.
En ese lugar tienen una tabla donde se marcan los gramajes de acuerdo al tamaño del pan, así que Rodrigo va cortando partes y las va pesando, y las va repartiendo a sus compañeros para empezar a hacer estas bolas de masa, donde también se les colocan los huesitos, los rellenos y dejan casi listos para el horno.
Rodrigo tiene toda la experiencia de la elaboración de pan, cuenta, porque su papá es panadero y también su familia sabe el oficio. Él viene de Queréndaro y desde niño tiene contacto con todo lo relacionado al pan.
Todo debe estar bien revisado, bien medido, expresa, porque con cualquier error que haya en la elaboración del pan, ya sabe diferente. Debe estar fermentado en su tiempo, bien pesado, estar decorado y con el tiempo exacto de cocción en el horno, todo para tener un pan como el que está en exhibición en la panadería.
A veces la gente quisiera que hubiera durante más tiempo pan de muerto, pero es la tradición, dice, se hace solo en esta temporada, "es como la rosca de reyes, si fuera todo el año perdería todo el sentido de poderlo disfrutar, sería como comerse una concha".
En esta temporada, de acuerdo a la demanda es que continuarán haciendo pan de muerto, como el día 2 de noviembre ya es lunes, es probable que las escuelas regresen a partir del martes y en algunas quieran comer pan, y hacen pedidos, por ello esto puede extenderse a más de una semana, refiere Rodrigo.
El pan de muerto sí tiene diferencias, expresa el panadero, porque el que se hace en Morelia es el clásico que tiene huesitos y azúcar, pero en otros lugares es diferente, indica y pone como ejemplo el que hacen en Queréndaro, allá hacen un pan de muerto en forma de muñeco y otro que se llama corona, así que depende de la zona es el tipo de pan que se hace.
Sobre la innovación en el pan de muerto, Rodrigo expone que es una tendencia en los últimos años el rellenar el pan de muerto de distintos productos como cajeta, Nutella y otros sabores, sobre todo para los jóvenes, para que les llamen la atención aunque se sigue prefiriendo el pan con el sabor tradicional.
En estas innovaciones con el pan en general, hay incluso algunas conchas a las que la gente les pone frijoles y otros ingredientes salados. En Los Olivos lo que hacen es un bollo para hamburguesa que parezca pan de muerto, es decir, lleva huesitos y la forma aunque sepa diferente, y con ese pan se pueden elaborar hamburguesas.
Así que para este 2 de noviembre, hay que acompañar un buen pan de muerto con un chocolate, y con todas las ganas de recordar a quienes ya no están aquí, y seguramente han regresado por un bocado de este delicioso manjar mexicano.




