Así honra Santa Fe de la Laguna a un ser querido en Noche de Muertos
ERONGARÍCUARO, Mich., 2 de noviembre de 2026.- En Arócutin, municipio de Erongarícuaro, los familiares de los difuntos siguen en pie, manteniendo la tradición de velar el retorno temporal de sus seres queridos, pese al paso del tiempo, pese a la incursión de otras visiones.
Al lado de las tumbas de Alberto de la Cruz y Juana de Jesús, padre y madre de David de la Cruz de Jesús, este relata a Quadratín que la creencia heredada de sus ancestros dicta que en la Noche de Muertos los habitantes de Arócutin acuden al panteón, en el atrio de la iglesia de Santa María Natividad, para honrar a quienes han trascendido.
Flores de cempasúchil decoran las tumbas, y entre estas, como si nacieran de la misma tierra, arden fuegos de copal, velas y veladoras.
Un arco de flores sostiene algunos de los alimentos y bebidas predilectos del difunto, y servilletas bordadas cubren panes y frutas.
David de la Cruz reconoce que no tiene una noción del dinero requerido para montar la velación en el panteón, ya que cada año adquieren distintas cosas, según la situación lo permita, y, principalmente, "lo hacemos de corazón".
"Venimos aquí cada año, pasamos en vela toda la noche,,como los enseñaron nuestros mayores y como lo hemos hecho por mucho tiempo, para acompañar a nuestros difuntos", reitera.
Aún los jóvenes y los niños se apegan al ceremonial, que se mantiene vivo y vigente, en tanto que en otros lugares ha comenzado a perderse.
Inclusive la llegada de turistas y visitante, que, curiosos, recorren el camposanto, "no nos incomoda, hay momentos en los que se satura, pero nosotros seguimos velando como se debe, seguimos en pie, no nos molesta que nos visiten".
La iglesia de Santa María Natividad corona el panteón de Arócutin, y algunos perros ladran a las cámaras de los visitantes, pero las familias continúan en velación, en medio de un murmullo suave que entremezcla rezos, charlas y el crepitar del fuego.
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