Desfila la muerte de gala por el corazón de Morelia
PÁTZCUARO, Mich., 1 de noviembre de 2026.- María de la Luz Salvador Talavera monta guardia al lado de la tumba de su esposo, Jaime Pisa Luna, en el panteón de Tzurumútaro, está Noche de Muertos.
Desde temprana hora del domingo, relata a Quadratín, acudió con su familia a colocar las flores y las velas, para más tarde agregar otros elementos, como frutas, una coquita y la imperdible chelita.
Eso es en el panteón, porque en casa le espera una ofrenda, dedicada a recordar al padre, hermano y esposo de María de la Luz Salvador, con sus fotos y aquellos alimentos y bebidas que más les gustaban.
Es el segundo año que María de la Luz Salvador aguarda la llegada de su esposo, fallecido dos años atrás.
En su primera Noche de Muertos, la casa de Jaime Pisa alojó una ofrenda grande, con regalos de todos los asistentes al novenario de rosarios y un arco de flores a cargo del padrino, en este caso, el hermano de Salvador Talavera.
Este arco floral tenía pan, frutas, y los artículos de trabajo de Pisa Luna, quien se dedicaba a la albañilería.
Ya para el segundo año, la ofrenda en casa es más pequeña y la estadía en el panteón se extiende según el clima frío de Tzurumútaro lo permita.
Solo en las flores erogó cerca de mil 500 pesos, así como 500 pesos en velas y veladoras, que fueron aportados por los diferentes integrantes de la familia.
Lo fundamental, refiere, es que todo esté presto para recibir a los seres queridos que esta Noche de Muertos regresan por unos momentos a casa, para abrazar a sus familias.




