Erongarícuaro: fe y memoria sostienen la velación ancestral de Arócutin
QUIROGA, Mich., 2 de noviembre de 2026.- En Santa Fe de la Laguna, municipio de Quiroga, honrar a los difuntos es un asunto de comunidad.
Las puertas de los hogares donde se espera a un ser querido se mantienen abiertas para recibir a los visitantes, los amigos, la familia, que acude con ofrendas para el altar dedicado al que pronto habrá de llegar.
Para tata Pablo Ramírez, padre de cuatro hijos, de oficio albañil, están dispuestos plátanos, manzanas, panes y bebidas, con que le han obsequiado las personas que le conocieron y le esperan esta Noche de Muertos.
Arcelia Ramirez, su hija, ha dispuesto las flores de cempasúchil, velas y veladoras, y retratos de tata Pablo para recordar al hombre, al padre, al abuelo, al trabajador.
Apenas dos meses atrás, relata Arcelia Ramírez, tata Pablo partió, pero su legado se observa en un altar lleno de detalles que son muestra del amor y el cariño que sembró a su paso por este mundo.
Estos regalos serán distribuidos entre los familiares de tata Pablo, una vez que culmine el ceremonial de la Noche de Muertos.
Porque en Santa Fe de la Laguna, recibir a los seres queridos que han trascendido es un trabajo en comunidad, y amor que se comparte es amor que suma.




