Itinerario político
CEU. La reportera. La educación gratuita (II)
La gran propuesta del Consejo Estudiantil Universitario (CEU), fue la defensa de la educación gratuita. Señalamiento fundamental que hizo la presidenta Claudia Sheinbaum, el pasado sábado 31 de octubre al mencionar su participación directa en ese movimiento estudiantil de 1986-1988. La intervención rigurosa de los principios periodísticos de medios como La Jornada y Unomásuno, delineó una información que ahora es histórica y que 40 años después aparece en programas televisivos, en libros, movimientos, declaraciones y sobre todo en la definición de los aportes de aquel movimiento que para exigir que 26 medidas que podían perjudicar la educación de miles, de millones de escolares y estudiantes, estalló una huelga. Es el movimiento estudiantil fundamental, cercano a aquel de 1929 para exigir la autonomía, que ha tenido la UNAM.
LAS DEFORMACIONES DEL DIAGNÓSTICO DE CARPIZO, ABRIERON LA CRÍTICA
Cuando en abril de 1986, el rector Jorge Carpizo dio a conocer su diagnóstico Fortaleza y Debilidad, casi enseguida Unomásuno publicó unas declaraciones del SUNTU y STUNAM, que rechazaban el documento. En ese instante creo, se empezaron a sentar las bases para el reconocimiento de la intervención del CEU. Fue la primera de mis firmas entre centenares sobre el caso. Desde entonces ya se sostenía en el mismo diario, que el centro de la reforma era el pase automático, que se pretendía disminuir la matrícula y coincidía por lo tanto con el Estado en la rebaja presupuestal. En tanto el diagnóstico se daba a conocer a diestra y siniestra, y el llamamiento a una reforma crecía, como un cambio necesario, Unomásuno insistía: hay deformaciones en el diagnóstico, se culpa al estudiante, no se toma en cuenta el contexto y en su cuerpo se anuncian ya medidas restrictivas y eficientistas. Una información al respecto del Foro Estado, Crisis y Educación, fue aclarada en forma casi violenta por la Rectoría y obligó a uno de los miembros del foro el director del Instituto de Investigaciones Económicas, a retractarse. Las presiones empezaron.
CUANDO LA PRESIÓN INFORMATIVA SURGIÓ, CARPIZO SE UNIÓ A MEDIOS
Otro punto es que el rector tenía varios asuntos que no estaban muy claros. Uno de ellos que se enviaba a los consejeros universitarios documentos para que se aprobaran antes de la reunión del Consejo Universitario y el despido de varios funcionarios sin explicación. El compromiso de los medios que se la jugaron por el rector originó muchas posturas durante la huelga del CEU, y de la que era la fuerza económica de la administración de la UNAM, mucho más poderosa que la de algunos políticos con puestos importantes. Por eso, la gran mayoría de los medios estuvieron con Carpizo. Y cuando algún reportero de esos medios no aceptaba, se nombraba a otro y santo remedio. El llamado periodismo objetivo entró al quite para defender al rector, pero no para equilibrar la información sobre el CEU, más ante la avalancha económica -del presupuesto-, de las autoridades. Otro de los conflictos era en torno a las alianzas que predominan en la UNAM. La izquierda sobre todo que exhibió ciertas dudas, aunque formó parte de organismos que se unieron. Pero por extraño que parezca, el movimiento estudiantil, logró lo que las fuerzas externas no pudieron. En su momento logró las alianzas necesarias en el punto álgido del movimiento. Y es interesante la postura de esas fuerzas que aconsejaron que era el momento político y oportuno para levantar la huelga.




