MORELIA, Mich., 16 de febrero de 2016.- Cuatro helicópteros esperan al máximo jerarca de la Iglesia Católica para trasladarlo al aeropuerto internacional de Morelia, es tiempo de dejar la ciudad, es tiempo de regresar a la cotidianidad.

 

 
Entre cantos, porras, vivas, pirotecnia multicolor y muchos aplausos la multitud le va diciendo adiós al líder religioso.

 
Una comitiva espera su salida cerca de un helicóptero, otra multitud ansiosa mira desde el estacionamiento del Coloso del Quinceo.