Con derrama de 450 mp, termina el sexto festival del pozole en Morelia
MORELIA, Mich., 23 de diciembre de 2025.- Durante más de tres décadas, José Guadalupe Mendoza Gaytán, Lupillo, ha pasado las noches más familiares del año frente a ollas humeantes, adobos reposados y carne al fuego.
En Morelia casi nadie lo llama por su nombre completo. Para la clientela, amigos y familiares es simplemente Lupillo, el cocinero que en diciembre y fin de año pone la mesa de otros.
Mi nombre es José Guadalupe Mendoza Gaytán y la gente me conoce por Lupillo”, dice al inicio de la entrevista, mientras el aroma de la birria se impone en su negocio, ubicado en el local 482, del Mercado Independencia.
Fan de José José, padre de familia y hombre trabajador, Lupillo lleva aproximadamente 35 años preparando comida para eventos. No se define por una sola especialidad.
Especialidad no tenemos, porque todo lo hacemos especial, o sea de todo lo que pida la gente, puede ser para banquetes, puede ser birria, puede ser chamberete, mariscos, carnes asadas, lomo, pollo, mixiote, comida italiana, española y mexicana también cuando lo pide la gente”.
Su historia en la cocina comenzó desde muy joven. Su madre trabajó en ese ámbito y él empezó como ayudante en restaurantes, aprendiendo el oficio desde abajo.
Con el paso de los años, la cocina dejó de ser sólo un trabajo y se convirtió en una forma de vida. Uno de los platillos más solicitados es la birria. La preparación empieza mucho antes de que el plato llegue a la mesa.
“El proceso primero más que nada es el preparado del adobo, hay que desvenar chiles, hay que lavarlos bien con higiene y ponerlos a remojar, poner su condimento para que se repose”.
La carne se cuece por separado y el adobo se integra poco a poco, según el gusto del cliente. “Así se lo vamos preparando”.
La calidad de la carne es clave. “Claro que sí, carne de primera, lo que metemos nosotros es becerro, becerro tierno para que la carne salga bien”, explica.
En Navidad y Año Nuevo, cuando muchas familias optan por no cocinar, el trabajo se incrementa. Lupillo está disponible todos los días de la semana, 24/7, pero para brindar la mejor calidad en el servicio pide que los pedidos se hagan con al menos tres días de anticipación.
Preparamos chamorro, chamberete, pollo asado a carbón, pollo adobado envuelto en hoja de tamal, borrego o birria de res”. Los acompañamientos más comunes son ensalada de codito, ensalada de col o frijoles charros.
Mientras otros celebran, él trabaja. No hay cena propia ni noche de descanso. “Ya es tu vida”, resume. Entrega pedidos y, cuando termina, lo único que queda es reposar para seguir al día siguiente. “No, ya no es posibilidad” sentarse a celebrar como la mayoría.
En casa, esa dinámica se ha asumido con los años. Más que una excepción, es la rutina de cada diciembre.
Los precios, asegura, están pensados para que sean accesibles. El chamorro se vende en 140 pesos por pieza, con ensalada, salsa y guarnición.
El pollo asado cuesta 240 pesos e incluye salsas; son pollos de más de dos kilos y medio. Un banquete para alrededor de diez personas puede costar cerca de mil 200 pesos. “Realmente es muy accesible porque no es un gasto muy elevado”.
Sin embargo, el contexto económico no es sencillo. “La economía está media baja”, reconoce. Por eso trabaja incluso el 24 y el 31 de diciembre. “Si no hacemos eso no sale”, dice, al explicar que los servicios y eventos son los que permiten solventar los gastos".
Las ventas generales han disminuido durante el año. “En realidad ha bajado mucho la economía venta”, señala, y agrega que los eventos sociales son donde pueden “alivianarse un poco”.
En su negocio también vende tacos unitarios de 18 pesos, quesabirrias a 28 pesos, también oferta por kilo de carne y combos pensados para que el servicio resulte más económico y trajes a la medida de cada paladar.
A quienes buscan sus platillos, Lupillo los recibe en su negocio en su local del Mercado Independencia, así como en redes sociales y a su teléfono 443 302 72 20.
Y en estas fechas, su mensaje para la sociedad moreliana es sencillo y directo: “Que se la pasen bien y que disfruten todo con medida”.




