Se reúne Torres Piña con integrantes de Poder de Base de la CNTE
MORELIA, Mich., 17 de octubre de 2026.- Séptimo misterio, tercera caída.
Morón pretende convertir la insurrección en un viacrucis.
"El proceso fue muy traumático para nosotros...", se victimiza ante los medios.
El viernes, quinto día, se abre un poco y declara que buscará a Torres Piña, el coordinador estatal de la 4T, "para platicar algunas cosas".
Viernes, llegando al mediodía, el senador vuelve a amagar con la cruzada estatal e insiste en la revisión del proceso, solicitud muy alejada de la agenda de Morena.
Busca mantener vivas a sus estructuras duras, luego de que ese viernes negro, ocho de los 11 equipos que le acompañaron en la travesía le abandonaran.
Solo lanza el anuncio, pero no define agenda, recorridos, puntos, grupos ni mensajes. Pero insiste que será a finales de noviembre. Pide respeto a ese espacio.
En Milenio TV, Citlali Hernández advierte ante la periodista Elisa Alanís que no permitirá que partido, aspirantes truncos o terceros pongan en duda la honorabilidad del proceso. Palabras más, palabras menos.
Sexto día. Publica el encuentro que tuvo con un grupo de maestros, aquellos que le siguieron cuando su liderazgo de la CNTE, la aguerrida, la que quemó la puerta de Palacio, la que hueveó, rapó, desnudó y vejó a Sanjuana en la Plaza Melchor Ocampo.
Anuncia un encuentro con grupos indígenas, pero no asistirá por cuestión de agenda.
Día sexto. Normalistas salen de kamikazes y pretenden tomar Morelia. Cero y van dos: Fueron contenidos a sangre y fuego por las fuerzas del orden.
Hay señales de la mano que mece la cuna para alentar escenarios desestabilizadores.
Día sexto. Comienza a circular la especie de que habrá salida para Morón en la Federación; su regreso al Senado se ve como una derrota, por eso no retorna.
Día sexto. Las huestes arrecian. Capitalizan todo elemento que abone a la causa.
Usan las afirmaciones de la FGE y revictimizan al líder y guía moral: quien mató a Manzo fue el crimen organizado por confrontarlo. No hay línea política.
Sexto día. Se aprecia día en calma.
Igual el séptimo.
El lunes, malas nuevas.
El martes, también.




