Atención

Con el propósito de ofrecer una mejor experiencia dentro de nuestro sitio web, le sugerimos que actualice su navegador, ya que usted cuenta con una versión de internet explorer antigua, que ya no tiene soporte por parte de microsoft y que representa un riesgo de seguridad para usted.

Sigue nuestra transmisión en vivo.
Click para seguir la transmisión
x
Foto: Archivo

Itinerario Político/Ricardo Alemán

Ricardo Alemán/Quadratín
 
| 06 de diciembre de 2017 | 5:00
 A-
 A+

Repentinamente, cuando el candidato presidencial de Morena dejo escapar la idea de que pensaba en la posible amnistía de los jefes criminales, apareció el pánico colectivo.

Que si había regresado el peligro para México; que si era la mayor torpeza de López Obrador, que si estaba cavando su tumba… Incluso menudearon voces que auguraban el fin de los tiempos… claro, de los tiempos electorales para AMLO.

Sin embargo, la verdadera preocupación no son y no deben ser los reiterados resbalones, tropiezos y trompicones del más aventajado candidato presidencial…. el problema no es la incidencia discursiva sin freno de un lenguaraz como Obrador.

El verdadero problema es que para buena parte de la sociedad, el de tabasco puede decir que va a indultar al mismísimo Satán y, al final no pasa nada y no pierde un solo voto, un solo simpatizante y un solo punto en las preferencias.

¿Por qué? Porque para el sector social enamorado de AMLO, el dueño de Morena puede cometer la peor atrocidad y… así lo quieren como presidente. Es la doble moral social que empujó la tragedia en Venezuela, en Gran Bretaña, en Estados Unidos…

Y si dudan basta recordar que ayer se cumplieron seis meses de que se difundió un audio en el que el primogénito de Obrador, Andrés Manuel López Beltrán y a la señora Yeidckol Polevnsky planean lavar dinero.

En el “pinchazo” telefónico, “Andy” –como en Morena motejan al Jr–, explica eufórico a Yeidckol la forma en que Morena “lava dinero”, de quién sabe qué origen, a través de empresas “confiables que sugirió mi papá”.

En su momento, la difusión de la escucha provocó un escándalo que confirmó que Morena es una eficiente lavandería de dinero negro. Incluso hubo quienes especularon que se trataba de dinero procedente del crimen organizado.

¿Se imaginan el escándalo de corrupción si el espionaje telefónico hubiese involucrado a Enrique Peña, a “Pepe” Meade, a Miguel Mancera o a Ricardo Anaya?

¿Imaginan la “madriza” para Enrique Ochoa, Manlio Fabio Beltrones, Miguel Osorio o cualquier otro reputado priista, sí sus voces se escucharan en detalles del lavado de dinero?

Comentarios

Notas relacionadas

Principales