Neuronas en la interpretación

La música como el canto, forman parte de las bellas artes y por ende, también son derechos humanos. Dando seguimiento al trabajo en la plataforma digital, se llevó a cabo el segundo Encuentro digital de neuronas  en la música y la interpretación.  Los participantes en el webinar llegaron desde Veracruz, Estado de México, Nuevo León, Guerrero,  Puebla, Guanajuato, Michoacán y desde fuera de las fronteras, Colombia.

Jessica López, Isabel Dunas, Adma Mena, German Bolaños, Héctor Gabaldón, Jaime Díaz de León, Raúl Morales, Ernesto Patiño y Rafael Montiel. Lo que se escuchó durante más de dos horas y media que duró el webinar fue interpretaciones de ópera, y algunos ritmos vernáculos y para niños y niñas.

Con la participación de personas de la zona metropolitana de la Ciudad de México, y de otras entidades, así como de Colombia, Costa Rica y de Estados Unidos, que han acompañado al proyecto que organizan la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y el Festival Internacional de Cuenta cuentos de Lázaro Cárdenas para ir fortaleciendo el Encuentro digital de neuronas. 

Durante la tarde de este fin de semana se escuchó  como eje transversal de la actividad artística la ópera en voz de los diferentes participantes. Por otro lado, la música pop y desde luego la vernácula y para la niñez, es decir un programa que amplía el espectro y genera la inclusión y la diversidad cultural, social y de géneros interpretativos.  

De todos y todas las participantes podemos expresar que la música y el canto ha sido un instrumento de vida para compartir; que su voz ha generado la conexión con la otredad no solo para entregarla como regalo y en virtud de caridad social y vida, porque finalmente la voz es vida y genera aliento, alimento y posibilidad de fortalecimiento a la inteligencia emocional.

Se vibró con la generosa voz de Jessica López, su talento e interpretación; de Isabel Dunas su música e interpretación fresca y liquida quien al compás de la guitarra nos mostró su calidad de voz; de Adma Mena logramos rescatar su potencia e interpretación, mujer costeña y  de gran temperamento que sabe sonreír y se entrega a su público.

De José German Vargas Bolaños, nos queda su romanticismo, su experiencia en la docencia y en las alternativas de búsqueda de sonidos por varios instrumentos, voz aterciopelada y de timbre generoso que nos hizo sentir cada nota y cada palabra que de sus manos y sus cuerdos vocales pronunciaba; Jaime Díaz de León, logró hacernos participe de sus talentos interpretativos, siempre con una sonrisa y actitud echada adelante; Raúl Morales, nos regaló su propia versión en ópera del Ave María, potente, motivante, extraña, pero a la vez hermosa,  sensible y bien plantada, armoniosa, como es Raúl, con madurez, con visión de vida y con la actitud de conquistar el mundo.

Ernesto Patiño, desde Guanajuato, nos dejó ver sus capacidades musicales e interpretativas, cautivó su voz, pero igualmente su generosa sonrisa, su don de gente y de su gran humildad por el compartir para el otro; desde Puebla, Rafael Montiel, joven, entusiasta y que rompe paradigmas nos compartió del talento que está adquiriendo y el fortalecimiento de una voz que cruzará fronteras.

El “Encuentro digital de neuronas”, es un instrumento de política pública para la cultura, que está generando encuentros a través de procesos dialógicos en plataformas digitales, en donde la horizontalidad de todos los asistentes y participantes les permiten fortalecer un amplio empoderamiento en materia cultural, así como llenar esos espacios de complementariedad, de alteridad y de ecología de saberes, es decir, se busca que las plataformas digitales empoderen y hagan participar a los dialogantes.

El proyecto permite desarrollar acciones para ser generador de respeto a los derechos humanos, a la inclusión, al reconocimiento de la diversidad social y cultural; pero también  al ejercicio permanente de respetar la dignidad humana.

De esta manera se agradeció a las presentes y a quienes hacen posible estos proyectos, las instituciones convocantes, las organizaciones de la sociedad civil, las y los talentos artísticos, pero también a los padres de familia y sus hijos que cada sábado participan en estos encuentros de neuronas.