Día Internacional de los Pueblos Indígenas
Desde el año pasado empezaron a sonar los candidatos a reemplazar a Antonio Guterres en su cargo como Secretario General de Naciones Unidas. En una de las cosas que la mayoría de los miembros coincidieron es que por el tema de rotación y representatividad debería ser alguien de Latinoamérica y como un plus una mujer, aunque no son requisitos si se dará prioridad a quien cumpla con estás dos características. La realidad es que cualquier esfuerzo de los candidatos se puede ver bloqueado o desmantelado por posibles vetos en el consejo de seguridad, en el caso de Bachelet que no es de las favoritas de Donald Trump, a pesar de ser la más capacitada, destacada y cumplir con el perfil que se necesita. Por otro lado está Grossi el argentino que tiene dos cosas a su favor, la primera es su trayectoria, se podría decir que a pesar de no tener tanta visibilidad como Bachelet, cumple con las credenciales y al ser recomendado de Milei que congenia con Estados Unidos podría ser una carta fuerte, el riesgo que yo veo es el mismo Milei, tenerlo tan cercano y deberle la candidatura deja a Grossi en una postura vulnerable ante intentos de manipulación de su propio país a la hora de ejercer el cargo. No demerito a los demás candidatos, han hecho cosas grandes para sus países y sin duda son perfiles sobresalientes, sin embargo comparados con Bachelet o Grossi me parece que se quedan cortos en cuanto a cubrir el perfil solicitado o al lado de los dos mencionados en lo que a mí respecta quedan descartados por el tema de la trayectoria y más bien deberían elegir bando y ayudar a cabildear dentro del organismo para evitar vetos.
Ya todos los candidatos hablaron de los retos y hacia donde debería ir la organización, la parte que yo no vi que mencionaran es la de la crisis financiera que enfrentan y que esquema de restructura van a utilizar para afrontarla. Parte de la crisis que enfrentan se debe a la falta de pago de la cuota por parte de varios países, entre ellos Estados Unidos que si pagará su deuda sacaría de la crisis a Naciones Unidas pues representa el 95% de las deuda de Naciones Unidas. Por el momento Naciones Unidas hizo un recorte del 20% de su persona, esto representa 7400 personas que perdieron sus trabajos, considerando que su planilla es de 37,000 en todo el mundo. A otros tantos no los despidieron pero si les dieron licencias sin goce de sueldo en lo que se resuelve la situación.
Le realidad es que no es el mejor momento del organismo y la reestructura tendrá que ser de fondo, no solo políticamente sino financieramente, pensar en no depender del pago de las cuotas de los miembros para no estar atendidos a la voluntad de las dirigencias en turno y ser sujetos a chantajes a cambio de asegurar su subsistencia.
¿Nos debería importar? Yo creo que sí, por qué sin duda en el mundo hoy más que nunca necesitamos mediadores imparciales que aseguren la justicia y eviten los abusos de poder o por lo menos los visibilicen y sirvan de escrutinio internacional y esta tarea es la que hacen los órganos multilaterales como naciones unidas.




