Reporta Michoacán alza en feminicidios y delitos sexuales en 2025
MORELIA, Mich., 25 de noviembre de 2025.- En el conversatorio realizado en el Congreso del Estado por el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, el presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Josué Alfonso Mejía Pineda, afirmó que existió “frialdad, frivolidad y soberbia” en la intención judicial de reducir la pena impuesta por el feminicidio de la maestra Jessica González Villaseñor.
El ombudsman michoacano y excomisionado de Atención a Víctimas, con más de 15 años de trayectoria en la administración pública, recordó que uno de los primeros casos que atendió al asumir la Comisión fue precisamente el de Jessica, y que su resolución marcó un antes y un después para la institución.
Relató que la entonces responsable del litigio, la maestra Lorena Bedolla, “ese día nos quería renunciar”, agobiada por la carga del proceso, pero que él pidió personalmente que permaneciera por la importancia del caso y la necesidad de su experiencia.
Expuso que la sentencia inicial de 50 años de prisión fue un logro conjunto entre la familia, la Fiscalía y la Comisión, pero advirtió que la reducción a 42 años y medio decretada en segunda instancia no solo disminuyó la pena, sino que “manchaba la dignidad humana de la maestra Jessica, pero manchaba la dignidad humana de todas las mujeres”.
Mejía narró que acudieron a dialogar con el magistrado que encabezaba la ponencia y que nunca olvidará la manera en que los recibió:
La frivolidad, la frialdad, la soberbia con la que nos atendió”. Aseguró que no podía creer que ante una madre que buscaba justicia por el feminicidio de su hija hubiera tanta indiferencia.
Explicó que, pese a la negativa de la Sala Penal, la familia y la CEDH continuaron la ruta jurídica, presentando primero un recurso de revisión ante el tribunal colegiado y luego acudiendo a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Señaló que, ya como presidente de la CEDH, el primer instrumento que firmó fue el amicus curiae en defensa del caso Jessica, porque “la Comisión de Derechos Humanos no defiende delincuentes, el centro de su política es atender a las víctimas”.
Recordó que la disminución de penas en casos de feminicidio se había vuelto una tendencia preocupante, citando el caso de Marijose:
“Logró 38 años, terminó en 19, y con el argumento de la reinserción esa sentencia iba a terminar en 10 años”. Advirtió que estos retrocesos no pueden permitirse porque “las penas de 50 y 60 años no son concesiones gratuitas; son años de lucha”.
El titular de la CEDH calificó cono un triunfo histórico la resolución de la Corte, que revocó el criterio de reinserción social usado para reducir la pena en el caso de Jessica y devolvió el expediente a segunda instancia sin posibilidad de aplicar ese argumento. Subrayó que este precedente impedirá que futuros feminicidas obtengan reducciones indebidas.
Mejía también destacó el impacto emocional del proceso. Relató su visita a la Corte acompañado por la madre de Jessica:
No deja de ser la mamá de la persona que fue asesinada, uno tiene la zozobra de qué va a resolver la Corte”.
Señaló que, pese al dolor, el caso dejó una enseñanza nacional. “Logramos una pena histórica para que ningún feminicida pueda tener ventaja en una disminución posterior”.
Finalmente, reconoció la importancia de la participación de mujeres en el Congreso para avanzar en la paridad y en reformas que fortalecen la justicia de género.
Aseguró que la CEDH mantiene un compromiso “absoluto” con la erradicación de la violencia contra las mujeres y con la defensa del derecho a la justicia de todas las víctimas.




