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MORELIA, Mich., 21 de mayo de 2026.- En un contexto nacional marcado por la polarización política, la disputa pública en redes sociales y el debate sobre la elección judicial, la rectora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Yarabí Ávila González, defendió este jueves el derecho al disenso, la libertad de expresión y la autonomía universitaria frente a cualquier intento de subordinación política o imposición ideológica.
Durante la inauguración del seminario Justicia Electoral Cercana: Diálogos sobre nuestra democracia, organizado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior en el Centro Cultural Universitario, la Rectora emitió un discurso con múltiples referencias al deterioro del diálogo público y a la necesidad de preservar espacios de pensamiento crítico.
“En momentos donde hay polarización, se tiende a reducir la conversación pública a trincheras. Las universidades tenemos obligación de ser espacios de encuentro”, afirmó.
Aunque sin aludir directamente a actores políticos o gobiernos específicos, el mensaje de la rectora se desarrolló en un tono de defensa institucional frente a los riesgos de concentración ideológica y desgaste democrático.
Yarabí Ávila sostuvo que la función de las universidades públicas rebasa la formación académica y entra de lleno al terreno de la construcción democrática y la defensa de derechos.
“La universidad es por definición el lugar de la libertad de pensar, de disentir y de nombrar el mundo con palabras propias”, expresó.
Añadió que la libertad de cátedra y la libertad de expresión constituyen principios “anteriores y superiores a cualquier conveniencia política”.
“La autonomía universitaria es una garantía que la sociedad construyó para que el conocimiento no se pliegue al poder ni a sus caprichos”, señaló.
En uno de los posicionamientos más políticos de su intervención, la rectora defendió el derecho a disentir como un componente esencial de cualquier democracia funcional.
“El derecho a disentir es la expresión más viva y más necesaria del orden democrático. Una democracia que solo tolera el consenso es una democracia frágil”, afirmó.
La rectora insistió en que las instituciones deben aprender a procesar el conflicto social y político mediante el diálogo y no mediante la cancelación de posturas distintas.
“La capacidad de las instituciones para procesar el conflicto, para transformar el desacuerdo en diálogo y el diálogo en soluciones compartidas es la medida real de su madurez”, expresó.
Durante su mensaje, Yarabí Ávila vinculó el papel de las universidades con la formación de ciudadanía crítica y con la obligación de garantizar espacios seguros para la discusión pública.
“Cuando un estudiante levanta la voz para cuestionar, para proponer o para disentir, ese es un derecho que este espacio tiene el deber de garantizar, de proteger y de promover”, sostuvo.
También reivindicó la objeción de conciencia y la deliberación argumentada como herramientas democráticas.
“La capacidad de decidir ‘con esto estoy de acuerdo o no estoy de acuerdo’, pero siempre fundsamentar esa posición con argumentos, con evidencias y con valores, es el acto central de toda democracia”, señaló.
A lo largo de su discurso, la rectora hizo constantes referencias al contexto de polarización y fragmentación social que atraviesa el país, particularmente en el terreno digital y político.
“Las universidades somos el laboratorio de convivencia democrática”, afirmó.
Yarabí Ávila advirtió además sobre el riesgo de empobrecer el debate público mediante dinámicas de confrontación permanente.
“Aprendemos a debatir, argumentar y sostener discusiones con respeto. Estas habilidades son la infraestructura invisible sobre la que se sostiene cualquier sistema político que aspire a llamarse democrático”, expresó.
En otro de los momentos centrales de su intervención, la rectora sostuvo que la democracia no puede entenderse únicamente como un mecanismo electoral, sino como una práctica cotidiana de ejercicio de derechos.
“La democracia no se hereda, se conquista ejerciéndola”, afirmó.
El mensaje fue pronunciado durante la apertura del seminario organizado por el TEPJF y la ANUIES, donde se discutirán temas relacionados con elección judicial, inteligencia artificial y democracia, derechos político electorales de pueblos indígenas y mecanismos alternativos de solución de controversias.
La rectora destacó que la Universidad Michoacana mantiene una tradición histórica vinculada con los debates públicos y la formación de perfiles relacionados con la vida democrática y jurídica del país.
“Nuestros claustros han formado legisladores, jueces, magistrados, defensores de derechos humanos, líderes comunitarios e intelectuales comprometidos con la transformación de su entorno”, sostuvo.
En ese sentido, afirmó que la academia tiene una responsabilidad cívica que rebasa las aulas y alcanza directamente el fortalecimiento democrático.
“Hablar de justicia electoral en una universidad pública es reconocer que la academia tiene una responsabilidad cívica que va más allá de los muros del aula”, expresó.
Aunque el acto tuvo carácter académico e institucional, el discurso de la rectora dejó ver una preocupación explícita por el clima político y social qe enfrenta el país, particularmente frente al avance de la polarización, el debilitamiento del debate público y las tensiones entre poder, democracia y libertad de pensamiento.




