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MORELIA, Mich., 21 de mayo de 2026.- Polarización política, desinformación en plataformas digitales, inteligencia artificial, debilitamiento del diálogo público y los riesgos de la nueva elección judicial fueron colocados este jueves como algunos de los principales desafíos para la democracia mexicana durante la inauguración del seminario Justicia Electoral Cercana: Diálogos sobre nuestra democracia.
El encuentro fue organizado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior en el Centro Cultural Universitario de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
A lo largo del acto inaugural, magistrados, autoridades electorales y representantes universitarios coincidieron en que México enfrenta una etapa inédita en materia democrática, marcada por la reforma judicial de 2024, la irrupción de tecnologías digitales capaced de alterar la conversación pública y un creciente desgaste de la confianza ciudadana en las instituciones.
La ceremonia reunió a representantes del Poder Judicial, del Instituto Electoral de Michoacán, del Instituto Nacional Electoral, magistrados electorales, académicos y estudiantes, en una jornada dedicada a discutir derechos político electorales de pueblos indígenas, inteligencia artificial y elecciones, elección judicial y mecanismos alternativos de solución de controversias.
Uno de los mensajes con mayor carga política fue el pronunciado por el magistrado presidente de la Sala Regional Toluca del TEPJF, Gilberto de Guzmán Bátiz, quien reconoció que el país atraviesa una transformación institucional sin precedentes derivada de la implementación de la elección judicial.

“La elección judicial constituye un desafío institucional que apenas hace algunos días era inédito”, afirmó.
El magistrado hizo referencia incluso a la nueva iniciativa de reforma enviada apenas este miércoles por la presidenta Claudia Sheinbaum al Senado de la República, relacionada con el modelo de elección judicial, y sostuvo que corresponde ahora a las instituciones analizar cómo preservar la independencia judicial dentro de un esquema de legitimación democrática mediante el voto popular.
“Corresponderá a las instituciones y autoridades competentes analizar con responsabilidad cómo perfeccionar esta intervención y cómo garantizar que la legitimidad democrática conviva con la independencia, la imparcialidad y la solvencia técnica de quienes impartimos justicia”, señaló.
En un discurso cargado de referencias al contexto político y tecnológico actual, Gilberto de Guzmán advirtió que la democracia mexicana ya no puede analizarse únicamente desde estructuras centralizadas o desde modelos tradicionales de organización electoral.
“México necesitó durante décadas reglas nacionales comunes, autoridades electorales fuertes y procedimientos capaces de dar certeza a la competencia política. Hoy, sin embargo, nuestro país también exige una comprensión más plena de sus regiones, sus comunidades y de los conflictos reales”, expresó.
Añadió que el Tribunal Electoral no busca “traer respuestas centralizadas”, sino abrir espacios de escucha territorial y diálogo académico para entender los efectos reales de las decisiones judiciales y electorales sobre las comunidades.
Uno de los ejes centrales del seminario giró alrededor del impacto de la inteligencia artificial y las plataformas digitales sobre la democracia.
El magistrado alertó que la conversación pública dejó de concentrarse exclusivamente en plazas públicas, medios tradicionales o actos de campaña, y migró hacia ecosistemas digitales donde operan algoritmos, velocidad de difusión y manipulación informativa.
“La conversación pública ya no ocurre solamente en plazas, medios tradicionales o actos de campaña. Hoy se produce en entornos digitales donde los algoritmos, los datos y la velocidad circulan”, advirtió.
Bajo ese contexto, sostuvo que el principal desafío institucional consiste en evitar que las nuevas tecnologías erosionen la confianza pública mediante prácticas de desinformación o manipulación.
“El reto será proteger la libertad de expresión sin permitir la manipulación deliberada, la suplantación de identidad o la desinformación que lo único que hace es erosionar la confianza pública”, afirmó.
En el mismo tono, la presidenta del Consejo Regional Centro Occidente de la ANUIES, Norma Liliana Galván Meza, sostuvo que las universidades no pueden permanecer ajenas al deterioro del debate democrático ni al impacto político de las plataformas digitales.

“No podemos mantenernos al margen de los grandes dilemas que enfrenta nuestra democracia”, expresó.
La académica recordó que el seminario forma parte de un convenio nacional firmado en 2024 entre ANUIES y el TEPJF para desarrollar seis encuentros regionales orientados a fortalecer el diálogo entre academia, autoridades electorales y sociedad civil.
Según explicó, el objetivo es construir propuestas para una justicia electoral “más equitativa y más sensible a las necesidades de la ciudadanía”.
Galván Meza señaló que las instituciones de educación superior tienen responsabilidad directa frente a fenómenos como la desinformación digital, la fragmentación social y la pérdida de confianza institucional.
“La desinformación que fluye por redes y plataformas digitales, el impacto de las tecnologías y la inteligencia artificial en los procesos electorales y la necesidad urgente de fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones públicas no son problemas ajenos a la universidad”, sostuvo.
Añadió que las universidades constituyen “uno de los pilares más sólidos de la vida democrática de México”, al formar ciudadanía crítica y plural.
Por su parte, la rectora de la UMSNH, Yarabí Ávila González, colocó el debate en un plano político y filosófico al defender el derecho a disentir y la autonomía universitaria como condiciones esenciales para la democracia.

“Una democracia que solo tolera el consenso es una democracia frágil”, expresó.
La rectora afirmó que las universidades públicas tienen la obligación de funcionar como espacios de encuentro en tiempos de polarización política y confrontación ideológica.
“En momentos donde hay polarización, se tiende a reducir la conversación pública a trincheras. Las universidades tenemos obligación de ser espacios de encuentro”, sostuvo.
En otra de las frases centrales del acto inaugural, Yarabí Ávila defendió la autonomía universitaria frente a cualquier intento de subordinación política.
“La autonomía universitaria es una garantía que la sociedad construyó para que el conocimiento no se pliegue al poder ni a sus caprichos”, afirmó.
La rectora reivindicó además la libertad de cátedra, el derecho a disentir y la objeción de conciencia como parte del núcleo democrático de las universidades públicas.
“La democracia no se hereda, se conquista ejerciéndola”, expresó.
Durante el seminario también se destacó que los debates sobre derechos político electorales de pueblos indígenas y grupos históricamente excluidos forman parte de los desafíos pendientes del sistema democrático mexicano.

Gilberto de Guzmán sostuvo que hablar de derechos político electorales indígenas implica reconocer formas propias de organización comunitaria y aceptar que la democracia no se limita únicamente a las urnas.
“La democracia también ocurre en la deliberación comunitaria, en los cuidados colectivos y en las formas propias de organización social”, señaló.
Agregó que la justicia electoral debe avanzar hacia modelos interculturales y de igualdad sustantiva, capaces de remover barreras reales de participación.
El acto inaugural reunió además al presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, Hugo Alberto Gama Coria; al consejero presidente del Instituto Electoral de Michoacán, Ignacio Hurtado Gómez, y al vocal ejecutivo del Instituto Nacional Electoral en Michoacán, David Alejandro Delgado Arroyo.
Las mesas de trabajo del seminario abordarán durante la jornada temas relacionados con derechos político electorales de pueblos indígenas y grupos prioritarios, inteligencia artificial y plataformas digitales en elecciones, elección judicial y mecanismos alternativos de solución de controversias.
Aunque el encuentro tuvo un tono académico e institucional, los mensajes pronunciados durante la inauguración dejaron ver una preocupación transversal entre autoriodades electorales y universitarias: que la polarización política, la desinformación digital y la acelerada transformación tecnológica comiencen a reconfigurar la relación entre ciudadanía, justicia y democracia en México.




