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MORELIA, Mich., 30 de octubre de 2019.- "Va a ser Disneylandia y no queremos eso" dejó en claro a Quadratín Claudio Méndez, secretario de Cultura de Michoacán, al referirse a la incorporación de elementos de otras culturas debido a la globalización en las ceremonias de Noche de Ánimas que se dan en Michoacán.
Dijo que Michoacán está en el foco de atención a nivel mundial, y todo es producto de la película Coco que se hizo con base en una festividad que se hace en México, que no es exclusiva de Michoacán. Sin embargo, indicó, Michoacán es un estado representativo de este rito.
El secretario manifestó que para no ir a contracorriente, hay que subirse a esta ola para aprovechar, y nuevamente delimitar la vocación final de la ceremonia de la Noche de las Ánimas. Sobre esto, Méndez Fernández dijo que era la oportunidad ideal para que la gente que visita Michoacán conozca realmente el significado de este rito; el encuentro entre los seres vivos y sus difuntos.
Pero además, dijo, que conozcan la composición, todo el ritual que hay en la instalación de una ofrenda, de un altar, todos los elementos que debe llevar. Al respecto, dijo que en las ofrendas algunos elementos son prehispánicos, otros más se adquirieron a la llegada de los ibéricos, pero también hoy en día hay algunos que son producto de la globalización.
"Hay que decirle a la gente que tenemos que valorar, pero también tenemos que respetar lo que es un diálogo entre un ser vivo y un anima; se me hace muy fuerte que se estén tomando una selfie ahí con la señora que está velando a un familiar, o qué pasen por arriba de una tumba; hay que respetar", expresó.
El funcionario expuso que si se globaliza esto, si se siguen incorporando elementos de otras culturas, va a ser Disneylandia y no se quiere eso; "este es el valor que tiene la cultura mexicana, la michoacana, y que hay que conservarlo".
Pidió a las personas que visitan esta región donde se realizan estos ritos tradicionales, que respeten, que tomen un registro sobre todo de lo que vale el preservar una tradición atávica, histórica y qué todavía se tiene aquí; "hay que conservarla desde el punto de vista más ortodoxo, refiriéndome a su vocación que es el encuentro entre los vivos y sus seres queridos fallecidos; no es un tema de comercialización, de promoción, es un encuentro, es un patrimonio y hay que cuidarlo", puntualizo.




