MORELIA, Mich., 28 de noviembre de 2020.- Los amantes de lo ajeno no solo han robado mercancia de los puestos que se ubican en las inmediaciones del Bosque Cuauhtémoc, en Morelia, sino también se han llevado la tranquilidad de cientos de personas.

La situación de últimos meses en la zona ha generado inquietud e incertidumbre para los locatarios y la población que acude a este espacio recreativo, aunque con menos frecuencia ahora por la contingencia sanitaria.

Doña Catalina, una mujer de 85 años, en días pasados fue víctima de robo en su negocio, y aunque recibió apoyo para seguir trabajando, ahora no ha podido acudir porque se encuentra enferma de la presión, ante el miedo de que le vuelvan a robar otra vez su única fuente de ingresos.

Berta Irma Madrigal, representante y encargada de los espacios de venta en el bosque, indicó que estos robos se han aumentado en los últimos días sin que se tenga la intervención de las autoridades al respecto, pese a los constantes llamados para ello.

“Se nos ha venido una serie de robos, no sabemos quién sea, pero todo el tiempo ha sido así, hace días robaron el puesto de doña Catalina y ayer abrieron otro; nosotros vamos al día; llevamos más de 30 años y los robos se han aumentado por la pandemia, ya no nos sentimos seguros, ya no podemos ni dormir agusto”, comentó.

“A mi puesto lo abrieron, quebraron los candados, y no es justo porque aquí no tenemos ni para comer en esta pandemia, y luego somos de la tercera edad y que nos ataquen los malos, pues no; no se llevaron gran cosa porque no tenemos mercancía; por la noche está solo, está muy feo, yo anoche ni podía dormir”, comentó don Filiberto Chávez, locatario de la zona.

“Intentaron abrir pero no pudieron quitar los candados, afortunadamente, si no, nos hubieran dejado sin cosas, a mí con esta es la tercera vez, y solo en dos ocasiones se han llevado todo, refrescos, cigarros”, comentó la señora Marta Marín.

“Nosotros quisiéramos más seguridad en este lugar, hay mucho temor, han venido pero no hacen mucho, por eso queremos que nos apoyen porque imagínate llegar y ver tu puesto abierto, pues no, por eso queremos que nos ayuden con eso”, comentó el joven Gilberto Rangel.

La pandemia ha golpeado a este punto en muchos aspectos, y por ello la población no acude, por precaución y por el temor a ser víctima de algún ilícito.

En este espacio hay 30 puestos, de los cuales, solo 20 abren en este tiempo de contingencia, y de esos, al menos a tres los han saqueado, llevándose gran parte de su mercancía tras forzar los candados y las puertas, ante lo cual demandan más seguridad.