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MORELIA, Mich., 4 de septiembre de 2025.- El quinto encuentro de mujeres indígenas de los pueblos originarios de Michoacán, celebrado el 2 de septiembre en Pátzcuaro, dejó claro que, si bien los autogobiernos han abierto oportunidades para la participación femenina, los retos que enfrentan las mujeres en sus comunidades siguen marcados por la violencia, la disputa por el agua y la discriminación.
En entrevista con Quadratín, la consejera del Instituto Electoral de Michoacán (IEM), Selene Lizbeth González Medina, subrayó que este espacio de reflexión fue convocado desde la Comisión de Igualdad y forma parte de una serie de cinco encuentros organizados en distintos municipios.
Actualmente tenemos en Michoacán 46 autogobiernos y también es muy importante porque por lo menos este modelo de este cuarto orden de gobierno en Michoacán es muy peculiar, no hay ninguno que se le parezca en toda la República y ha tenido muchos beneficios en la participación política de las mujeres”, destacó.
De acuerdo con González Medina, en estos procesos comunitarios las mujeres han logrado integrarse en consejos y coordinar asambleas, algo que en el ámbito de elección popular formal aún es limitado.
"La participación política y esos cargos que vía de elección popular no han podido lograr todavía las mujeres indígenas en Michoacán de manera muy representativa, sí lo están haciendo a través de este cuarto orden de gobierno y las vemos muy activas, incluso cuando vamos a las consultas. Se podría decir que desde mi perspectiva y experiencia las mujeres son las que llevan la batuta en las asambleas”, explicó.
Sin embargo, advirtió que la presencia femenina en los órganos de autogobierno también ha provocado resistencias violentas.
“Ha sido como detectar que los principales violentadores de las mujeres que ejercen cargos en los autogobiernos son los familiares, que es muy triste”, señaló, al recordar casos documentados en comunidades como Arantepacua.
Otro de los puntos más sensibles que surgieron en el encuentro fue la lucha por el territorio y en particular el acceso al agua. “El mayor reto que se identificó el día de ayer fue la lucha por el territorio, el territorio, el derecho al agua”, enfatizó la consejera.
Explicó que varias mujeres narraron conflictos derivados de la apropiación de manantiales por parte de varones de la propia comunidad.
"Nos decían ellos, es que nace el agua, dice, ellos se adueñan del agua y entonces yo ya no tengo cómo regar mis plantas. Y entonces el derecho al agua de nosotros ha sido muy restringido porque principalmente son los hombres los que se los dejan y luego vamos con autoridades, las autoridades como que entran en un tipo de alianza con ellos porque son los que tienen dinero”.
A lo anterior se suma un tercer obstáculo: la persistencia de la discriminación estructural hacia los pueblos originarios, que coloca en desventaja a las mujeres indígenas tanto en el acceso a cargos como en el reconocimiento pleno de sus derechos.
“Ejercer el cargo libre de violencia, la lucha por el territorio y el derecho al agua, así como la discriminación estructural, son los principales retos que ellas ubicaron”, sintetizó González Medina sobre las conclusiones de este quinto encuentro.




