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MORELIA, Mich., 5 de junio de 2025.- Por segunda vez en los últimos años, el Congreso de Michoacán ha recibido una propuesta legislativa para imponer la castración química como medida complementaria a la pena de prisión para quienes reincidan en el delito de violación.
El diputado independiente Carlos Alejandro Bautista Tafolla presentó una iniciativa de decreto para adicionar el artículo 165 bis al Código Penal del Estado, con el objetivo de establecer la aplicación obligatoria y permanente de un tratamiento farmacológico inhibidor de la libido a los agresores sexuales reincidentes.
El Legislador propuso que, una vez publicada, la Secretaría de Salud tenga 90 días naturales para emitir los lineamientos del procedimiento.
De acuerdo con Bautista Tafolla, el país enfrenta una crisis en materia de agresiones sexuales, con más de 20 mil casos de violación registrados anualmente entre 2021 y 2024, y una tendencia al alza en 2025.
Tan sólo entre enero y abril de este año, Michoacán reportó 186 casos, ubicándose en el lugar 13 a nivel nacional. El legislador sostuvo que la castración química ya se aplica en países como Indonesia, Rusia, Corea del Sur, Polonia, Argentina, provincia de Mendoza, y varios estados de Estados Unidos como Alabama, California y Texas.
Esta no es la primera vez que se plantea esta medida en el Congreso de Michoacán. En 2022, la diputada Luz María García García presentó una iniciativa similar que también proponía adicionar un artículo 165 bis al Código Penal estatal para imponer la castración química a violadores reincidentes.
Sin embargo, la propuesta no prosperó, ya que fue turnada a comisiones donde permaneció congelada sin ser dictaminada ni agendada para discusión en el Pleno.
De acuerdo con constitucionalistas, este tipo de iniciativas enfrentan resistencia por parte de algunos sectores legislativos, jurídicos y de derechos humanos, quienes advierten que pueden violar principios constitucionales como la dignidad humana, la legalidad penal y la prohibición de penas crueles, inhumanas o degradantes.
Además, la falta de consenso técnico y ético sobre su aplicación, así como la falta de evidencia concluyente sobre su efectividad en la prevención de la reincidencia, han sido factores determinantes para que tales propuestas no avancen.
No obstante, Bautista Tafolla defendió su propuesta argumentando que “la mayoría de los violadores, al compurgar la pena privativa de libertad, vuelve a cometer el mismo delito”.
Afirmó que su iniciativa busca ser una respuesta ante una realidad alarmante y un llamado a abrir el debate en parlamento abierto: “como una voz que no es escuchada desde las penumbras, como un clamor de miles de familias y como una obligación que tengo ante mis representados”.
Por ahora, la nueva propuesta deberá ser turnada a comisiones y enfrentar un proceso legislativo que pondrá a prueba si esta vez el Congreso de Michoacán está dispuesto a reabrir el debate sobre la legitimidad, viabilidad y constitucionalidad de la castración química.




