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MORELIA, Mich., 3 de octubre de 2025.- El libro MujerEsMichoacán, presentado en Morelia, reúne textos de más de 60 autoras y busca reivindicar la lucha histórica de las mujeres en el estado, afirmó la senadora de Morena Celeste Ascencio Ortega.
Son palabras de lucha, de fuerza, de resistencia, son palabras de mucha violencia las que van a encontrar en este libro, y es al final del día historia”, expresó.
En entrevista con Quadratín, detalló que cerca de 50 de las colaboradoras son michoacanas y el resto son mujeres de perfil nacional, desde ciudadanas sin cargo público hasta integrantes del gabinete federal.
Ascencio destacó que las contribuciones representan voces diversas y constituyen un reconocimiento a quienes han construido la historia de Michoacán desde diferentes trincheras. “Son voces que representan otras voces de otras mujeres”, dijo.
La Legisladora también ligó este esfuerzo con el mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum: “Ella dice: ‘llega una, llegamos todas’, y en efecto, este libro contiene artículos, historias y vivencias que reflejan ese empoderamiento”.
#VIDEO | 💜📚 MujerEsMichoacán reúne la voz de más de 60 autoras que reivindican la lucha, resistencia y empoderamiento de las mujeres en el estado. ✊✨
— Quadratín Michoacán (@Quadratin_) October 3, 2025
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Finalmente, convocó a la ciudadanía a leer la obra: “Ojalá se den la oportunidad de poder leer este libro MujerEsMichoacán, para que aprendamos un poquito, para que conozcamos y desde luego para que reivindiquemos la lucha de la mujer en nuestro estado”.
El libro MujerEsMichoacán abre con un prólogo de Olga Sánchez Cordero, quien subraya que cada avance hacia la igualdad sustantiva ha sido fruto de generaciones de lucha frente a la violencia patriarcal.
En su texto, recupera nombres de mujeres michoacanas que desde la Independencia han estado ligadas a causas libertarias y recuerda que los logros actuales, como la paridad en el Congreso de Michoacán desde 2024 o la presencia de presidentas municipales, son conquistas aún insuficientes.
Entre las colaboraciones se encuentran aportaciones sobre igualdad sustantiva y paridad, como las de Tania Marcela Ramírez García y Delhi Miroslava Schember, que desarrollan los retos de ejercer derechos en un entorno desigual.
También se incluyen análisis de la diputada Nalleli Julieta Pedraza Huerta, quien expone la paridad como criterio de transformación progresista, y de la consejera electoral Araceli Gutiérrez Cortés, que aborda el papel del Instituto Electoral de Michoacán en estos procesos.
En el mismo eje, la senadora Martha Lucía Mícher Camarena presenta un ensayo titulado “Las mujeres también somos pueblo”, donde retoma la tradición de lucha feminista en América Latina para afirmar que la verdadera democracia es paritaria.
La senadora Celeste Ascensio, coordinadora de la obra, aporta el capítulo “La primera gobernadora de Michoacán: un hito en la igualdad sustantiva”, donde plantea la necesidad de que el estado tenga a una mujer al frente del Ejecutivo como parte de la transformación feminista en curso.
Por su parte, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla contribuye con el ensayo “El cuarto orden de gobierno y las mujeres indígenas en Michoacán”, en el que reflexiona sobre la participación de las mujeres en las comunidades originarias y su papel en la vida política y social del estado.
Otras voces relevantes son las de Mariana Sosa Olmeda, quien escribe “La deuda con las mujeres michoacanas” desde su experiencia en la educación superior.
El texto ofrece también el capítulo “La desigualdad política: un obstáculo persistente que lastima la democracia” donde se analizan las resistencias en los partidos.
También participa Gladyz Butanda Macías, titular de la Secretaría de Movilidad en el Gobierno del Estado, quien expone en “Mujeres en la política michoacana: transformar desde el territorio” la importancia de las mujeres en la toma de decisiones locales.
El libro también dedica un apartado a las mujeres indígenas. Allí se incluyen testimonios como el de Andrea Gutiérrez Sánchez con “Sí, con ella llegamos todas... y en Michoacán las mujeres indígenas también”, así como el de Nayely Leonardo Agustín, quien comparte su experiencia como mujer p’urhépecha trans.
El cierre de la obra reúne reflexiones sobre el papel de las mujeres en la educación, la cultura y la vida pública. Textos como “Rompiendo brechas y abriendo caminos: el papel de la mujer michoacana”, de Julieta García Zepeda, o “Transformando la vida de las mujeres michoacanas a través de la educación superior”, de Patricia Calderón Campos, apuntan a la construcción de liderazgos que consoliden el camino hacia la igualdad sustantiva.
En sus conclusiones, la propia Celeste Ascencio asegura que esta compilación busca ofrecer elementos para delinear los siguientes pasos del feminismo en la vida pública michoacana, y enfatiza que México ya venció prejuicios con la llegada de una mujer a la Presidencia de la República y que ahora corresponde consolidar una vida pública más justa y equitativa.




