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MORELIA, Mich., 7 de febrero de 2026.- De los ecos de la gira presidencial.
Fue la séptima gira de Claudia Sheinbaum.
Fue la más inusual.
Desde el jueves, colegas postearon en sus cuentas de Facebook, quién colocaría la mejor selfie, principalmente a aquellos declarados que buscan la candidatura.
La revisión a las cuentas, arroja que nadie se atrevió a buscar el abrazo, la sonrisa, el aval presidencial.
No se sabe si fue por el tema de San Quintín, donde la Presidenta, encolerizada, regañó y exhibió a diputados y funcionarios que le pidieron una foto, cuando antes, tuvo que salir al quite para responder a la andanada de quejas ciudadanas desde el estribo de la suburban negra.
¡Se acularon!, dijo un funcionario del Comité Estatal de Morena, que negó haya habido alguna indicación de la Presidencia para solicitar las fotos, las que son usadas para apalancar supuestas preferencias, bendiciones, apoyos, la aprobación de Claudia Sheinbaum.
Esta vez, fueron escasas, por no decir nulas, las fotos en redes.
Las más avezadas, recuperaron las de viejos abrazos y besos de hace una o dos giras anteriores. Otros, mejor a la IA.
Solo el Gobernador Alfredo Ramírez Bedolla subió en su post un juego de imágenes del recorrido que tuvo con la Presidenta las obra de la autopista Siglo 21, en el tramo Pátzcuaro -Ziracuaretiro. En ella, también estaba el exgobernador Lázaro Cárdenas y el titular de SICT, Jesús Antonio Esteva.
Raro, muy raro, en momentos en que una clase política morenista, requiere, busca y usa cualquier guiño, señal para afianzar las proyecciones mediáticas.




