Condena CSIM que Congreso retrase a 2027 consulta indígena en educación
MORELIA, Mich., 30 de julio de 2025.- La tribuna del Congreso del Estado se convirtió en campo de batalla verbal cuando el diputado del Partido del Trabajo (PT), Baltazar Gaona García, descalificó el discurso de paridad de género, ridiculizó el lema es tiempo de mujeres y lanzó un reto a las legisladoras: ¿quieren igualdad? Entonces exijan ser traileras, recolectoras de basura o limpiar drenajes.
A lo largo de los siglos, las mujeres han desempeñado algunos de los trabajos más duros, invisibles y menos reconocidos en la historia de la humanidad. Han sido jornaleras en el campo, cargadoras en minas, tejedoras en talleres insalubres, parteras sin descanso, obreras en fábricas textiles, leñadoras, lavanderas, cocineras en fogones de leña, cuidadoras sin salario y madres de tiempo completo en condiciones de pobreza extrema.
En las guerras, han sido enfermeras en el frente, correos clandestinos, espías, combatientes o las únicas proveedoras de sus hogares. En las ciudades, muchas han trabajado como barrenderas, aseadoras, vendedoras ambulantes y empleadas del hogar sin derechos laborales.
Ahora que los diputados se encuentran de vacaciones, el receso veraniego ofrece una pausa ideal para repasar algunos de los episodios de la 76 Legislatura, como el protagonizado por Gaona la noche del domingo 27 de julio, cuando sus declaraciones encendieron una cascada de reacciones airadas, sobre todo de mujeres legisladoras de distintas bancadas, que le exigieron respeto y lo acusaron de misógino y pasivoagresivo.
El debate se originó durante la discusión para elegir a la persona titular del Órgano Interno de Control del Instituto Electoral de Michoacán. Desde tribuna, la diputada del PT Diana Mariel Espinoza, presidenta de la Comisión de Asuntos Electorales, defendió el procedimiento y subrayó la inclusión de una segunda mujer en la quinteta final como acción afirmativa, en cumplimiento de los principios de equidad.
El diputado Guillermo Valencia respaldó el llamado a votar con responsabilidad y subrayó que Karla Patricia Gutiérrez Cisneros, dentro de la quinteta final, fue la mejor evaluada del proceso, con una calificación de 7.17, lo que, según él, ofrecía al Congreso la oportunidad de demostrar que realmente se respalda la paridad.
Pero fue la intervención de Baltazar Gaona la que cambió el tono del debate. En lo que pareció una respuesta a Memo Valencia, con quien en más de una ocasión ha intercambiado dimes y diretes, afirmó que el lema “es tiempo de mujeres” se ha vuelto un “circo” y que se usa como recurso de conveniencia.
Hay muchas áreas donde las mujeres pueden desarrollarse, pero esto se ha vuelto un tema manipulado. ¿Por qué no exigen ser traileras, recolectoras de basura, limpiar drenajes? Ahí no hay tiempo de mujeres”, declaró.
Su discurso provocó una reacción inmediata. Belinda Hurtado, afín a la 4T, visiblemente indignada, lo confrontó: “Nos estás insultando, diputado. Ya no sigas”. Recordó que el Congreso había aprobado hace días una propuesta para que más mujeres conduzcan combis y acusó a Gaona de burlarse de los avances conseguidos por la lucha feminista. “¿De cuántos siglos estamos hablando? Qué decepción”, lanzó.
Vanessa Caratachea, del PAN, también tomó la palabra: “Diputado, usted necesita un curso. Y si quiere, yo lo acompaño”. Le reprochó su doble discurso y le recordó que en otras ocasiones ha votado a favor de convocatorias dirigidas exclusivamente a mujeres. “Cuando le conviene, vota por ellas; cuando no, se escandaliza”.
Desde su escaño, Sandra Olimpia Garibay le exigió dejar de minimizar una lucha histórica: “Cuando las mujeres comenzamos a ganar espacios de poder, algunos hombres se sienten amenazados”, señaló. Agregó que el diputado Gaona no puede borrar siglos de desigualdad con un comentario “pasado de época”.
La coordinadora de Morena, Fabiola Alanís también lo increpó: “No podemos permitir que se banalice un concepto que ha costado siglos de lucha. Las acciones afirmativas no son un favor, son una reparación. Si le espanta que las mujeres ocupen espacios de poder, entonces necesita leer más. Las mujeres hemos entrado a todos los oficios, incluidos los más duros. No nos minimice”, lanzó.
Lejos de retractarse, Baltazar Gaona volvió a tomar la palabra. Aseguró que sus comentarios no fueron ofensivos, sino realistas, y que representa a muchos michoacanos que piensan como él. “No me preocupa lo que opinen. Yo estoy diciendo lo que muchos no se atreven a decir”, concluyó.
El dictamen fue aprobado por mayoría, y aunque la mejor evaluada fue una mujer, el cargo de contralor del Instituto Electoral de Michoacán fue entregado a un hombre.
El contexto no es menor. Rumbo a la definición de candidaturas para 2027, ha cobrado fuerza el reclamo de mujeres dentro y fuera del Congreso que exigen alternancia real en Michoacán y un proceso donde ellas encabecen la contienda. Mientras tanto, otras voces desde el Pleno, como la de Gaona, reprochan que el lema es tiempo de mujeres se utilice, dicen, sólo cuando conviene, revelando la tensión política que ya se respira en la carrera por el poder.
Las declaraciones de Baltazar Gaona omiten que las mujeres han desempeñado, históricamente, algunos de los trabajos más duros y estigmatizados: lavanderas en condiciones insalubres, cuidadoras de enfermos, limpiadoras de baños, trabajadoras de morgues y recolectoras de basura. Oficios que implican esfuerzo físico, contacto con desechos y precariedad, y que han sostenido por siglos a familias y comunidades.




