Condena CSIM que Congreso retrase a 2027 consulta indígena en educación
MORELIA, Mich., 18 de diciembre de 2025.- El hecho en sí, es histórico.
Ya no habrá más deuda pública de largo plazo, esa que, al final del día, carga el bolsillo del ciudadano.
La iniciativa presentada por Ramírez Bedolla, raya en la audacia, porque queda en el constituyente michoacano la imposibilidad de que gobiernos futuros endeuden el futuro de Michoacán y sus ciudadanos.
En su discurso de este día, en la sede del Poder Ejecutivo, el mandatario puso los números en relieve.
Durante los últimos 25 años, Michoacán creció 98 por ciento en su Producto Interno Bruto. Pero su deuda pública, sobrepasó el 640 por ciento"
La asfixia financiera y la falta de margen de maniobra, pues.
El Gobernador lanzó la iniciativa para poner fin a más de dos décadas de endeudamiento irresponsable.
No citó nombres, pero los historia lo registra.
El peregrinar, el desorden, el caos y la irresponsabilidad, iniciaron con la izquierda, con los gobiernos de Lázaro Cárdenas, primero, y ampliada con Leonel Godoy.
Ahí, inició la tragedia financiera. Cuestión de memoria. Cuestión de números, más de 22 mil millones de pesos
Hoy, Ramírez Bedolla lo ubicó así:
Gobernar más allá del mandato constitucional,. mediante deuda de largo plazo, es una forma de extender, o moralmente el poder a través del perjuicio por perpetuar decisiones sin consentimiento y de romper el principio básico de la democracia".
Y la remató así:
Ningún gobierno tiene derecho a comprometer el porvenir, más allá del tiempo, que el pueblo le otorgó.
Ninguna administración puede convertir si ineficiencia, en destino. Ningún proyecto político puede financiarse a costa de generaciones que no lo votaron, no lo eligieron, muchos menos, lo consintieron.
Al prohibir, constitucionalmente, el endeudamiento a largo plazo, Michoacán está diciendo algo muy serio a todo el país: "que el futuro, no se empeña, se construye".




