Llevarán observación electoral hasta prisiones y voto en el extranjero
MORELIA, Mich., 27 de septiembre de 2017.- Fausto Vallejo no se quiere quitar los guantes; tampoco bajarse del ring.
Llamó a Enrique Peña Nieto un presidente débil, que se encuentra en 1.5 por ciento de aceptación social.
A Enrique Ochoa Reza, lo tildó de advenedizo, de dirigente espurio, antiestatutario.
El ex mandatario, depuesto por el gobierno peñista por los vínculos del vástago menor, Rodrigo Vallejo Mora, el Gerber con Servando Gómez Martínez, La Tuta, líder máximo templario, advirtió:
"Peña Nieto nos va a succionar", en alusión al proceso electoral de 2018.
Vallejo Figueroa se reunió con priístas de Apatzingán. Les dijo que la crisis de partidos es inminente; que habrá desbandas en PAN y PRD para buscar a Morena y candidaturas independientes.
En lo que pareció exhorto a la autocrítica, al priísta parecía llamar a la rebelión contra PRI.
Hablo durante minutos.
Ahí aprovechó para la revancha; para dar respuesta al amago de expulsión anunciado por la cúpula priísta que encabeza el moreliano, Enrique Ochoa Reza.
Siempre, dijo, negó el origen partidario.
"Llegó hace dos años y sataniazó a los priístas de Veracruz, Chihuahua, Tamaulipas, etc.
El encono y el enojo se manifestaron en el micrófono.
Dejó en claro que los resolutivos de la reciente Asamblea Nacional del PRI son la antesala de la vieja práctica del dedazo.
Y paradójicamente, el otrora hombre hombre tricolor, leal a las instituciones, ahora criticó la debilidad Institucional del gobierno peñista.
"No hay credibilidad en ellas. Salvo en el Ejército y en la Iglesia", esgrimió. Vallejo Figueroa.
De hecho, su caída, fue franca y directa por la penetración de grupos delictivos en todas las sectas de su gobierno.
"No se puede escupir para arriba. Que Fausto recuerde que su hijo estuvo en prisión por vínculos con La Tuta. También está preso su secretario de gobierno, Jesús Reyna por las relaciones con el líder templario", criticó un priísta del CDE del PRI.
El ex alcalde moreliano enfocó baterías contra el jerarca nacional del PRI, Enrique Ochoa.
Le dijo miedoso, casi perdedor. Y recordó la elección del Estado de México.
Ahí, señaló que el hartazgo social llevó a la debacle priísta, quien solo por los dos puntos que ofrecieron Nueva Alianza y el PES, Alfredo Del Mazo arrebató el virtual triunfo de Morena.
"Andres Manuel Lopez Obrador ganó con una Juanita que no tenía personalidad ni expriencia, pero ganó".
Y en el marco de la convocatoria a la rebelión, Vallejo Figueroa aseguró que los partidos se encuentran desconfigurados, que nadie por sí sólo ganará la próxima elección, de ahí la necesidad de sumar frentes.
Velado en el discurso, el polémico ex mandatario casi emplazó a los priístas de Apatzingán a revisar el proyecto político del tabasqueño.
Luego, con más enjundia, Vallejo Figueroa volvió a hacer alusión al presidente, Enrique Peña Nieto.
Puntualizó que no tiene la fuerza para negociar y revisar el Tratado de Libre Comercio el demente de Donald Trump, mandatario estadunidense, ni la agenda bilateral.
Beligerante, Fausto se fue contra sus correligionarios, los diputados federales del PRI. Les llamó indecentes por recibir un bono ilegal de más de 500 mil pesos.
Fausto anda con la espada desenvainada.
Está en revancha.
Su objetivo: Enrique Ochoa y el PRI.




