Lengua de señas
La capacidad que ha mostrado el canciller de nuestro país, Juan Ramón, está superando las expectativas que se depositaron. Muchos, erróneamente, pensaron que de la Fuente, por ser un académico, no tendría las credenciales para operar temas políticos al más alto nivel. De hecho, la Secretaria de Relación Exteriores, con él al mando, ha propuesto una agenda integral de quehacer que está sentando un precedente sustancial para tender puentes con otros países. Empezando por hacer un trabajo impecable en rubros de diplomacia y defensa de la soberanía, el titular de la SRE, a lo largo de este primer año, ha dejado constancia qué está para tratar asuntos que requieren permanente tacto político para tejer acuerdos y abrir paso a generar mayores vínculos para que nuestra labor y cultura, en definitiva, siga traspasando fronteras a otras naciones.
Ciertamente, eso, ahora que el país está atravesando por cambios sustanciales en su política de estado, la labor que realiza el canciller abona a esas acciones que están repercutiendo positivamente en la población civil. Con mucha precisión, de hecho, Juan Ramón de la Fuente es uno de los secretarios de estado que mayores positivos suma a su favor. En función de su labor, a propósito de ello, el canciller ha ido aprovechando al máximo esa capacidad que ha madurado en él. Con esos criterios claros, naturalmente, su labor ha permeado o, mejor dicho, ha contribuido al crecimiento que hemos tenido, incluyendo, ni más ni menos, al quehacer en una agenda integral y global que demanda estar a la altura de las circunstancias. Eso ha facilitado que México se ponga ante los ojos del mundo, sobre todo ahora que nuestra economía luce sólida.
Los encuentros periódicos que tiene la Secretaría de Relaciones Exteriores, de primer nivel, son los que nos mantienen con constante cambio por la evolución que experimentamos, sobre todo ahora que hay un proyecto de nación bien definido y estructurado. Esto, desde luego, nos hace suponer que esto seguirá abriendo camino, sobre todo para encontrar nuevas áreas de oportunidad. De suma relevancia, por ejemplo, una chance inmejorable es ser los anfitriones del marco de la reunión Interparlamentaria Europea. Al recurrir a ello, en un plazo breve que se concretará la semana que viene, nos pone a prueba para decirle al mundo que México, desde todas sus perspectivas, está provocando un cambio en sus políticas públicas. Así, queda claro, podemos presentarnos ante un número importante de legisladores provenientes de otras naciones.
Justamente en este periodo, de cambios, nos viene muy bien una cumbre de esa envergadura. Como sabemos, habrá temas relevantes en la mesa que se abordarán. Algunos de ellos, de una agenda común, serán el cambio climático, medio ambiente y migración, lo mismo que culturales, sociales y económicos. Dadas las condiciones de seguridad, que el propio Omar García Harfuch detalló, hay plena confianza y tranquilidad. Se están previendo todos los protocolos posibles para dar la mayor atención a los legisladores Europeos. De ellos, hay que decirlo así, hay muchas ideas que pueden llegar a fortalecer y, por ende, a encontrar soluciones y eficientar las labores a través de mecanismos legislativos más a fondo.
Es cierto que cada país se sujeta a la normativa de una constitución, así como a leyes y reformas. En México, sabemos, hay cambios que están provocando un mejor desarrollo, sobre todo para garantizar los derechos sociales, la salud, la educación y la seguridad. Eso, desde luego, ha despertado gran confianza de otros países que han decidido invertir ante un hecho histórico. Abiertamente, en efecto, otras naciones se han pronunciado a favor de la gestión de Claudia Sheinbaum. Por eso la relevancia de este tipo de marcos que, más que protocolarios, son una llave de acceso al mundo de las oportunidades, específicamente para abrir nuevos mercados ahora que la nación, con el Plan México, tiene una influencia preponderante.
Por eso y por muchas razones, uno de los aspectos más cruciales, antes de entrar en más detalles, es que México, independientemente de los lazos de amistad que ha ido tejiendo, ha dejado muy en claro que siempre estará abierto a la colaboración y cooperación, pero jamás a la subordinación. De parte de Juan Ramón de la Fuente, de capacidad probada, se ha encargado de decir, ante los ojos del universo, que somos un país que defiende su soberanía a capa y espada. Siendo así, esto marca la pauta para exponer al mundo que, por mucho, nuestro objetivo es seguir creciendo y mejorar la calidad de vida. Para alcanzar ese objetivo, claro está, un telón de fondo como la reunión Interparlamentaria, dado que se promueve el diálogo y la experiencia en políticas, nos nutre de ideas y mecanismos para seguir haciendo historia.
Dado los acontecimientos, expresamos nuestra confianza como ciudadanos a este tipo de marcos o cumbres internacionales. Seguramente México, de la mano de Juan Ramón de la Fuente, le sacará el mayor provecho posible. Una de las principales recompensas, desde luego, radica en que estaremos mejor preparados para enfrentar los retos de una agenda global. El canciller, a propósito de ello, nos cuenta que tiene todo organizado; la logística se pondrá en marcha y, por ende, seremos un buen anfitrión.
Notas finales
Apenas ayer, a través de sus redes sociales, Saúl Monreal, Senador de la República, posteó una imagen de su visita a la cámara baja. Se entrevistó con Ricardo Monreal, su hermano y guía en estos procesos políticos. Un mentor como él, que aporta mucho ahora que se avecinan los tiempos de resistencia por la legalidad de los puestos de participación a los que tienen derecho constitucional, son de suma relevancia porque nutre de elementos para aguantar la enorme presión que se viene. De hecho, Saúl, que ha pedido mesura y unidad por los tiempos, no se rendirá ni dará tregua para bajarse de la carrera por la gubernatura de Zacatecas. Es, en efecto, el activo político más visible y, por ende, puntero en todas las encuestas de opinión pública.




