Las víctimas: todos los nombres, un nombre
La siembra de árboles también puede convertirse en una herramienta para fortalecer la convivencia, la participación ciudadana y la construcción de una cultura de paz. Con esa visión se realizó la segunda jornada de reforestación con árboles endémicos en la Escuela Secundaria Técnica No. 168 "Ifigenia Martínez", actividad impulsada con el apoyo de la Comisión Forestal del Estado de Michoacán (COFOM) y la participación de instituciones públicas, organizaciones civiles y la comunidad educativa.
La jornada de reforestación fue organizada y reunió a la directora del plantel, Jaqueline Farfán Izquierdo; integrantes de la Fuerza de Adiestramiento Militarizadas de México (FAMMEX); personal de la Fiscalía General del Estado, a través de la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos y Libertad de Expresión; la Guardia Civil; la organización "Por la Paz, la Vida y la Familia"; así como a Pedro Chávez, Caleb Rodríguez Rendón, Daniel Pérez, Alfredo Ballesteros Guillén, Juan Carlos Contreras Torres, madres y padres de familia, alumnado y vecinos del fraccionamiento Villas del Pedregal, conocido también como Territorio Migrante y Corazón de Morelia.
Durante el arranque de la jornada, el Fiscal Especializado en Materia de Derechos Humanos y Libertad de Expresión, doctor Gerardo A. Herrera Pérez, destacó que la reforestación representa mucho más que una acción ambiental, pues constituye un proceso pedagógico que forma ciudadanía y fortalece el respeto por todas las expresiones de vida.
"Cada árbol sembrado representa un compromiso con el presente y con las futuras generaciones. Reforestar es educar para cuidar, proteger y comprender que la vida debe ocupar el centro de nuestras decisiones", expresó.
El funcionario explicó que estas acciones reflejan los principios del Biocentro, una perspectiva que coloca la vida como eje de la convivencia humana, reconociendo el valor de las personas, los animales, las plantas y de los elementos esenciales de la naturaleza, como el agua, el aire, la tierra, la luz y los bosques.
Añadió que es necesario avanzar hacia una sociedad que deje atrás visiones antropocéntricas, etnocéntricas y androcéntricas, para construir una relación más armónica con el entorno y asumir una responsabilidad compartida en el cuidado de la biodiversidad.
Por su parte, la directora del plantel, Jaqueline Farfán Izquierdo, agradeció el respaldo de las instituciones, entre ellas la Comisión Forestal COFOM por proporcionar los árboles para la reforestación y de las instituciones participantes, al señalar que este tipo de actividades fortalecen la formación integral del alumnado y consolidan la vinculación entre la escuela, las familias y la comunidad con el medio ambiente.
En representación de FAMMEX, Alfredo Ballesteros Guillén y Juan Carlos Contreras Torres reconocieron el compromiso mostrado por estudiantes, madres y padres de familia, así como por las autoridades presentes, al tiempo que hicieron un llamado a continuar impulsando acciones coordinadas para proteger el medio ambiente y fortalecer el tejido social, desde la visión de respeto y valores con que se maneja FAMMEX.
Como parte de la actividad, las y los participantes sembraron árboles endémicos que contribuirán a la recuperación de áreas verdes dentro del plantel, al tiempo que enviaron un mensaje sobre la importancia de la corresponsabilidad ambiental y la participación comunitaria.
Al concluir la jornada, las instituciones coincidieron en que la reforestación deja tres grandes enseñanzas: que sembrar árboles constituye un acto pedagógico para formar ciudadanía; que quien planta un árbol desarrolla un mayor sentido de pertenencia y compromiso con su cuidado; y que la participación conjunta entre autoridades, sociedad civil y comunidad educativa demuestra que la gobernanza colaborativa puede traducirse en acciones concretas para el bienestar colectivo.
Además, se destacó que este esfuerzo beneficiará de manera directa a cerca de 900 estudiantes de ambos turnos de la institución, quienes tendrán la responsabilidad de cuidar los árboles y multiplicar entre sus familias y comunidad una cultura de respeto por el medio ambiente.
La jornada reafirmó que la construcción de comunidades más seguras, solidarias y sostenibles comienza con pequeñas acciones colectivas que fortalecen la convivencia, la participación social y la fraternidad, principios que coinciden con los ejes de gobernanza y prevención contenidos en el Plan de Persecución del Delito 2025-2034, al promover la corresponsabilidad ciudadana como una herramienta para la construcción de paz.




