Padre Pistolas/Quadratín Michoacán
AMAR SIN ACTUAR, NO ES AMAR
- San Mateo nos dice que Cristo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos con las respuestas de que en el cielo no habrá matrimonios, de que hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, se dieron cuenta de ello. Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "¿Maestro, cuál es el mandamiento más grande de la ley?"
- Tomando en cuenta que en la "Torá" (libro sagrado de los judíos) había 613 mandamientos y que la mayoría consideraba que el descanso del sábado era el principal, Cristo contesta: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas."
- Es tan importante y hermoso este evangelio que, podemos perdernos en tanta palabrería y tanto consejo.
- En Japón y en toda Europa es alarmante la cantidad de personas mayores que mueren solas y son encontradas después de meses por el mal olor que despiden en sus casas, porque los hijos se van, la pareja muere antes y viven en total soledad, no tienen ninguna relación con los vecinos por la gran indiferencia con que viven. Tienen muchas necesidades de salud y poco dinero. Me tocó en E.U. ver que algunos vecinos comían croquetas de perro con leche y les decía a mis amigos que les llevaran caldo de pollo o mole cuando hicieran, y al morir llegaban los hijos a quedarse con la casa pensando que mis amigos se iban a quedar con ellas. También en Chicago cuando se iba la luz dos días encontraban a muchos muertos por falta de calefacción.
- Da pena de los niños que viven en alcantarillas, debajo de los puentes o en casas de campaña pidiendo limosna, robando o prostituyéndose.
- Creo que debemos empezar por tener amor a sí mismo, por la cantidad de mayores que me visitan para que los cure de gota (neuropatía diabética), cáncer, leucemia, diabetes, etc. y que a pesar de tener carro, casa, vacas, tractor, etc. no quieren hacerse análisis clínicos ni gastar en medicina a pesar de ver la cantidad (miles) que se alivian.
- Los obispos y sacerdotes no se quieren comprometer a curar enfermos, ni organizan comedores y escuelas para pobres a pesar del mandato de Cristo: "Curen a los leprosos y demás enfermos, prediquen" y a pesar de que el Derecho Canónico dice claramente que el párroco debe tener un dispensario médico, un comedor para pobres y una escuela gratis y los obispos un hospital para pobres y una Universidad católica gratis y les vale madre, dándose una gran vida, predicando muy bonito con muchos libros, e incluso se dejan engordar, recuerden a San Santiago apóstol: "Engordando como corderos para el matadero".
- Una anciana de 100 años me dice: "Padre a mí no me duele nada, nada más quiero una crema para quitarme las arrugas, ¿si tiene?"
- — ¡Cómo no, hija!
- — ¿Cómo se llama?
- — Crematorio, hija.
Que Dios los bendiga.