La opción
Toque de Nano Sabiduria
La política de lo absurdo y lo suicida. - Dr. Mateo Calvillo Paz
Se pierden los cimientos que hacen un mundo racional, estable, seguro, nos dejan el mundo absurdo, de muerte, destrucción.
Vista panorámica
Todos queremos un mundo sabio, feliz, de progreso y de paz, donde todos puedan alcanzar tu meta de felicidad.
Hay que construirlo, ponerlas las bases. Es necesario que la persona sea inteligente, sabia y construya, para seres humanos, respetando las leyes naturales que fijó el Creador. No se puede construir sobre la arbitrariedad y el capricho sino sobre los valores y principios que el Creador grabó en el corazón y las entrañas de todos los seres.
Especialmente importante es que esto se asuma por los hombres, únicos seres inteligentes y libres del cosmos. Ellos reciben del Creador la tarea de administrar la creación para llevarlo a su utopía, su desarrollo pleno y Cuando el ser humano no es virtuoso y sabio y respeta el orden del universo se desquicia el universo y cae en las tinieblas, se produce un humo de falsedad, apariencias, mentiras y engaños fatal que oculta las fuerzas anti humanas y el poder de la falsedad, la negrura, el engaño, la sangre derramada la muerte y el holocausto final, el infierno.
Es lo que pasa cuando en un país se implementa una gestión de ficción, desviación, engaño que engendra fuerzas encontradas, retrocesos, falsedad y engaño.
Las palabras se vacían de verdad. En vez de la realidad se presenta una fantasía de atractivos que gustan a la gente, palabras que suenan bonito pero que son perversas y falsas.
En los problemas se dan respuestas contundentes con arrogancia pero con torpeza. se refugian en frases grandilocuentes, sacan a relucir la soberanía cuando no no se trata de eso para encubrir su torpeza y errores . La solución no se da en los hechos sólo en la mente febril de los políticos revestidos de poder. No es la realidad sino una narrativa falaz para “envolver” a los ignorantes y humildes.
Adán Augusto tuvo un empleado deshonesto, malvado y criminal. La autoridad judicial le permite no dar cuentas hasta cinco años más tarde. El partido en el poder lo arropa . En vez de razonar denigran a quienes son diferentes, alegan linchamiento mediático. Se refugian en afirmaciones falaces: “no somos iguales” y cometen los vicios de siempre. En el Consejo nacional los arropan , el gran grito genial para hacer nuevo gusto para Adán Augusto es: “no estás sólo” en la mentira, la violación de la ley y la solidaridad en el crimen.
La luz de lo alto
La causa de todos los problemas es el ciudadano, y la persona humana, de su corazón y de su mente brotan los crímenes y un mundo de perversión.
Han prometido ya no ser como antes y no mentir ni rogar ni engañar a los pobres… Eso se logra educando mexicanos nuevos en la “honestidad y coherencia” como predicaba ya-sables-quien, no han trabajado en la fundamental y central exigencia de Jesucristo: Conviértanse, cambien.
Los políticos y muchos, tal vez sea una tendencia generalizada, creen que son buenos, totalmente buenos. Algunos con astucia, otros por soberbia e ignorancia de sus errores y crímenes creen que todo lo hacen bien, que están haciendo historia. Algunos están muy inflados, se creen diferentes de sus antepasados y tienen la misma perversión e inclinación al mal y siguen cometiendo los mismos crímenes. Sólo el propio sujeto no lo ve.
Hemos tenido gobiernos tecnócratas y pragmáticos, se ha descuidado la educación de las nuevas generaciones. En el mejor de los casos la educación es transmisión de conocimientos y una tendencia perversa al endoctrinamiento , a la transmisión de conocimientos y habilidades y de malas mañas con el ejemplo.
No se educa para el buen comportamiento en la libertad. Se pasan por el arco del triunfo el código de ética y los grandes valores y principios que norman a los seres inteligentes y libres.
La educación no es educación de la persona integral. Más específicamente no se enseña ni se entrenan los jóvenes para los principios éticos y religiosos, no se les adiestra en la lucha contra las bajas pasiones siempre presentes y activas en el hombre. No se les entrena en las virtudes para conseguir los más altos valores y personalidades adultas y maduras, capaces de servir a los hermanos y crear relaciones en la verdad no en la mentira, en la sinceridad, no en la hipocresía y ventajas perversas.
Este punto es clave para enderezar el rumbo de nuestras sociedades y acabar con tantos crímenes de gobiernos y ciudadanos y crear en realidad ese mundo cimentado en la verdad, en los más altos valores y principios para convivir, cooperar y crear el mundo que presentamos en las fantasías, mentiras y vacíos de superación, de progreso, de vida digna.
Es patético, terrible, espeluznante como los hombres se alejan de la verdad, del bien, de Dios. Llevados por la egolatría y la soberbia se dejan arrastrar por las bajas pasiones y mienten y persiguen fines mezquinos tratando de quedar bien, de hacerse pasar por personas de bien y utilizar y aplastar a los demás, engañarlos buscando sus bienes mezquinos.
Estamos urgidos de un viraje de 180° para convertirnos en personas de virtudes y de la verdad que busquen el bien de los demás y dar lo mejor de sí mismos. El mundo automáticamente empezará a ser mejor.




