Libros de ayer y hoy
En el marco de las actividades conmemorativas del Día Internacional de las Personas de Edad, se llevó a cabo la mesa de trabajo “Ámbito de la vida y pleno desarrollo”, organizada por El Colegio de Michoacán, sede La Piedad, a través del Centro de Estudios de Geografía Humana, con la participación de la investigadora Ángeles Alberto Villavicencio y del H. Ayuntamiento de La Piedad, mediante la Comisión de la Mujer, Derechos Humanos y Grupos en Situación de Vulnerabilidad, presidida por la regidora Tatiana Ayala Aviña.
En este encuentro participaron representantes de instituciones académicas, del sector salud, de la Secretaría del Bienestar, de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y del H. Ayuntamiento de La Piedad, así como personal de la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos y Libertad de Expresión. También estuvieron presentes profesionales dedicados al cuidado de las personas adultas mayores y personal de enfermería, quienes contribuyeron al intercambio de experiencias, conocimientos y propuestas para fortalecer la atención integral de este sector de la población.
Durante cuatro horas de trabajo se presentaron diversas ponencias que permitieron analizar la complejidad de las condiciones de vida de las personas adultas mayores desde distintas perspectivas. Entre los temas abordados destacaron la salud y la atención geriátrica; las mujeres adultas mayores privadas de la libertad; las ciudades incluyentes, la accesibilidad y la movilidad de las personas con discapacidad; la complejidad de la vida en la vejez, y los programas de instituciones municipales para la atención de las personas con discapacidad. Por parte de la Fiscalía Especializada se presentó la ponencia: Reconocimiento de los derechos humanos de las personas adultas mayores.
En su intervención, la Fiscalía Especializada propició una reflexión crítica sobre el contexto social, económico, político y cultural en el que transcurre la vida de las personas adultas mayores, analizando cómo las desigualdades estructurales y el modelo económico pueden condicionar sus oportunidades de desarrollo, autonomía y bienestar. Asimismo, se abordaron las distintas crisis que atraviesa nuestra sociedad, las ideologías que reproducen prejuicios y exclusiones, los mecanismos de opresión y las diversas formas de violencia que afectan a este sector de la población, muchas veces invisibilizadas o normalizadas.
Desde esta perspectiva, se expuso el modelo de atención que se impulsa en el ámbito de la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos y Libertad de Expresión, orientado a colocar a las personas en el centro de las acciones institucionales, reconociendo a las personas adultas mayores como titulares plenas de derechos. Este enfoque parte de una premisa fundamental: la dignidad humana no disminuye con la edad y, por tanto, ninguna circunstancia personal, social o económica puede justificar un trato discriminatorio, excluyente o contrario al ejercicio de sus derechos humanos.
La mesa de trabajo se distinguió por un diálogo fructífero, respetuoso y propositivo entre las y los participantes. Como resultado del intercambio, se identificó la necesidad de sumar esfuerzos institucionales para avanzar en la elaboración de un reglamento y de protocolos de atención dirigidos a las personas adultas mayores, con el propósito de fortalecer su reconocimiento, garantizar el respeto a su dignidad humana y promover una atención basada en los derechos humanos, la igualdad, la accesibilidad y el trato digno.
Uno de los principales desafíos consiste en superar la visión asistencialista que considera a las personas adultas mayores únicamente como receptoras de ayuda y avanzar hacia un enfoque de derechos que las reconozca como protagonistas de su propia historia, con capacidad para decidir sobre su vida, participar activamente en su comunidad y contribuir a la construcción de una sociedad más justa e incluyente. No se trata solamente de protegerlas, sino de garantizar su autonomía, participación, independencia y pleno desarrollo, respetando sus decisiones y proyectos de vida.
La vejez no es una condición que reste valor a las personas; es una etapa de la vida que concentra una enorme riqueza de experiencias, conocimientos, aprendizajes y memoria colectiva. Una sociedad que escucha a sus personas adultas mayores preserva su memoria histórica; una sociedad que las incluye fortalece su presente, y una sociedad que garantiza sus derechos construye condiciones más justas y humanas para las generaciones futuras, ello fue lo que expresaron las participantes, quienes compartieron experiencias con adultos mayores.
Finalmente, las y los participantes manifestaron su compromiso de dar continuidad al trabajo interinstitucional para impulsar el proyecto municipal en favor de las personas adultas mayores, con la convicción de que la coordinación entre instituciones, la participación social y la construcción de políticas públicas con enfoque de derechos humanos son fundamentales para avanzar hacia una comunidad donde envejecer con dignidad sea una realidad y no un privilegio.




