Reflexión dominical
Rusofobia es el término que describe el odio o rechazo de personas, instituciones y gobiernos, que sienten contra el pueblo ruso y sus gobiernos.
Cito de la IA: “La aversión o prejuicio hacia Rusia y los rusos (rusofobia) en Occidente tiene raíces históricas, políticas y geopolíticas profundas que se han transformado a lo largo de los siglos”, cito lo principal: la rusofobia tiene raíces políticas desde el siglo XVI derivadas de los pleitos entre naciones vecinas que se acentúan en el siglo XIX por el temor británico ante la expansión del Imperio Ruso hacia Asia y hacia la perla del dominio de conquista y dominación de los ingleses: la India.
Después de la segunda guerra mundial Occidente con USA y Europa como eje, construyen un discurso en contra de La Unión Soviética, encabezada por Rusia pero integrada por muchos países de Europa Oriental y gobernada entonces por el dictador Iósif Stalin, a quién, para fines prácticos rechazaba Occidente, a pesar de que fue su aliado en la Segunda Guerra mundial y que sacrificó 26 millones de vidas para derrotar a Alemania. Ese rechazó conformó dos organizaciones militares: La OTAN formada por USA, Canadá y países de Europa y El Pacto de Varsovia, conformado con los países controlados por Rusia y así nació la Guerra Fría, una lucha entre Occidente (los buenos de la película, según ellos mismos) y la Unión Soviética (los malos de la película según Hollywood) al tiempo que, según mi opinión, nace una estrategia y propaganda occidental cuyo objetivo es vencer al Pacto de Varsovia y después repartirse sus recursos naturales; no olvidemos que todavía hoy, Rusia es el país más grande del mundo, con muchas riquezas, sobre todo petróleo, gas y minería.
La Guerra fría concluye en 1991 al “quebrar” económica y políticamente La Unión Soviética y El Pacto de Varsovia, que se desintegran dejando a 15 países como naciones soberanas libres y a Rusia como nación independiente; lo lógico, racional e inteligente en ese momento era desintegrar a la OTAN y construir un mundo de paz, colaboración y desarrollo liderado por USA en un mundo Unipolar; no fue así, los intentos de Rusia por integrarse y unirse a la OTAN fueron rechazados por Occidente, mientras la propaganda en contra de la Unión Soviética se orientaba hacia Rusia, como expresé, en mi opinión para tener un “enemigo ficticio” que justificara el supermillonario presupuesto del Complejo Militar- Industrial estadounidense y el empujar a los países de la OTAN a invertir cada vez más dinero en gasto militar… “para defenderse de la amenaza Rusa”, la supuesta amenaza de un país que estaba en quiebra… ¡De locos!
A pesar de mentir Occidente, prometiendo no crecer a la OTAN hacia la frontera Rusa, garantía verbal que el secretario de Estado de EE. UU., James Baker, le planteó al líder soviético Mijaíl Gorbachov el 9 de febrero de 1990, de los 12 países que la conformaron en su fundación, hoy tiene 32, muchos de ellos colindantes con Rusia,… pero con la intención de sumar a uno más en particular, por ser frontera y tener un territorio que facilita la invasión terrestre a Rusia; Ucrania.
Hoy la propaganda es clara, eliminada la Unión Soviética, Rusia es el malo, invadió a Ucrania y mata civiles y niños, … en tanto Ucrania, con el silencio de Occidente, mató del 2014 al 2022 a 22 mil ciudadanos rusoparlantes que vivían en el Donbas (ver documental: “Ucrania en Llamas” de Oliver Stone). Opino: Rusia no agredió a Ucrania, Rusia fue presionada para agredir a Ucrania ante la intención de esta, por invitación de George W. Bush -expresidente de USA- en el 2008, de unirse a la OTAN, lo que representaba y representa un riesgo de supervivencia para el gobierno Ruso, en otras palabras, al unirse a la OTAN, Ucrania podría tener inclusive armas nucleares en la frontera con Rusia, como pretendió tenerlas Cuba contra USA en la crisis de los misiles en los 60´s; lo que fue evitado -por las armas- por John F. Kennedy.
¿Dónde estamos ahora?: estamos ante una propaganda de Occidente que fomenta la Rusofobia con la intención, vuelvo a repetir, en mi opinión, de aumentar gasto militar para derrotar a Rusia y colonizarla, para dividirla, imponer gobiernos a modo y robarle sus riquezas naturales, de la forma como colonizaron a África, como hoy controlan a Ucrania, como controlaron a China con la guerra del Opio que les drogaba y como pretenden controlar a los países de América, incluida Groenlandia.
La inversión en armas, que está haciendo Europa, solo puede conducir a una guerra, es imposible que el gasto millonario que están haciendo, no tenga uso. La diferencia es que Rusia, sin ser un país rico, es un país solvente, con una gran industria militar, un desarrollo tecnológico de primer mundo y con el mayor arsenal de armas nucleares, que, si se siente amenazada en su supervivencia por las naciones de Occidente que autoproclamándose “los buenos”, no son más que piratas que buscan robarse lo ajeno, podrían llevar al planeta a una Tercera Guerra Mundial que acabaría con nuestra civilización, dónde terminarían viviendo los sobrevivientes como en la edad de piedra..
Resumen: aun con el rechazo a Rusia, Ucrania, con el apoyo de la Unión Europea y de la OTAN, con USA y Canadá incluidos, va a perder la guerra; el problema es que en el camino Ucrania está perdiendo miles de vidas y territorio, lo que la va a convertir en una entelequia, en un país sin futuro, por lo que su obligación primera con los ucranianos es lograr la paz (aun perdiendo territorios), con tal de reconstruir el país con lo que quede.
Concluyo de nuevo: el único camino para rescatar a Ucrania es declararla un estado neutral, hacer la paz al costo que sea y a partir de ahí reconstruirse. Ya será problema de Occidente y de la OTAN el buscar otros caminos para destruir al gobierno ruso para dividir a la Madre Patria, para después colonizarla y robarle sus materias primas… Así de sencillo.
Un saludo, una reflexión.
Santiago Heyser Beltrán
Escritor y soñador.




