Miscelánea, salud y política
Es muy complicado poder ocultar la verdad que se vive en estos momentos. Eso, antes que nada, ha salido a la luz pública y es, de plano, un aspecto que ha trascendido por su relevancia en vísperas de que se publique en un proyecto de reforma electoral que, en el caso específico del oficialismo, es de suma importancia. De ese modo, se han llegado a decir infinidad de perspectivas que, siendo francos, nos han permitido ir visualizando lo qué puede llegar a ocurrir en caso de que la situación escale a niveles de polarización. De hecho, soy de los que piensan que hay que cuidar mucho una alianza de esa naturaleza. No sé si Morena esté preparado para una fractura, pues no hay razón para poder disolver los gobiernos de coalición a menos de que ya no exista voluntad. Eso, con todo lo que envuelve a una alianza, tiene que encontrar una solución, de lo contrario podemos ir asegurando que PT y PVEM, votarán en contra si se les sigue minimizando y menospreciando con mucha anticipación.
La propia dirigencia nacional de Morena, que además ha declarado que no hay acuerdo previo, está entrando en una especie de coyuntura de monopolio en las decisiones que se deben tomar en lo colectivo. Hace poco, inclusive, Ricardo Monreal aseguraba con todas sus letras que el tema de los doscientos espacios de representación proporcional no eran materia de discusión. Eso, por añadidura, nos hizo comprender que se mostraba un argumento sólido para construir un proyecto en unidad. Se publicaron, en efecto, fotografías desde la Secretaría de Gobernación, lugar donde se están concentrando los protagonistas para negociar las condiciones que, en su momento, obviamente se ventilarán a la prensa. Se vio, a propósito de ello, que esto aún continúa y que la postura de Luisa María Alcalde es, por mucho, una estrategia para ver el posicionamiento del Partido del Trabajo y Verde Ecologista de México.
La realidad de esos dos partidos cruciales, que debemos señalar con precisión, es que ambos cuentan con bastante capacidad en caso de que exista una fractura y, por ende, de que no se concrete un acuerdo. Lo que hizo el PT en Durango y Veracruz, por ejemplo, nos habla de que hay otras fuerzas de izquierda que representan una alternativa distinta al oficialismo. De un modo efectivo, de hecho, el Partido del Trabajo dejó en claro que tiene una estructura territorial y una capacidad de convocatoria suficiente. Habría que agregar que, en lo legislativo, la suma de sus votos es fundamental para cumplir con los requisitos constitucionales de reunir la mayoría calificada. Así que, como tal, su punto de vista también cuenta en un proyecto del que debe ser partícipe y, por consiguiente, un activo no solamente para aportar ideas, sino para tener margen de maniobra en las determinaciones que se tomen con miras a las elecciones intermedias del 2027.
Es verdad, sabemos que Morena ha dado una especie de ultimátum a los partidos aliados para que fijen su postura con relación al tema de la reforma electoral. No hay marcha atrás: uno y otro sigue en un posicionamiento firme, pese a que han amagado con romper con ellos. Si esto es así, Morena sigue ignorando por completo que sus votos no solo son cruciales, sino que son la llave de acceso para las prioridades de la presidenta en la agenda legislativa que ha trazado. Es por eso por lo que se ha ido acumulando mucha tensión. En esa tesitura, desde ese entonces hasta la actualidad, sigue enfrascada en una negociación que, además de ello, incluye un equilibrio en el reparto de posiciones para el proceso que se jugará el próximo año. A nivel nacional, por ejemplo, PT y PVEM tienen todo el derecho de pedir abanderar entidades, especialmente donde la proporción numérica tenga mayor identidad.
Manuel Velasco, que para muchos actuó en el momento por una reacción espontánea, destapó a la Senadora Ruth González en San Luis Potosí. El factor principal, evidentemente, es que el verde ha hecho cálculos y cuentas, básicamente de las encuestas de mayor prestigio como De la Heras Demotecnia. De ese modo, no fue una posición así a bote pronto, sino una concepción bien planeada para meter presión al oficialismo. En política no hay coincidencias; las formas de las circunstancias es el fondo de las realidades. Si leemos con calma el episodio que vivimos, habremos de darnos cuenta de que el Verde, en sí, está planeando ir solo en San Luis si Morena no lo acompaña. Está en todo su derecho de elegir a sus representantes, sobre todo con la constitución en la mano, que no impide nada sobre el tema de nepotismo sino hasta el 2030.
Y para aminorar los contratiempos, desde luego, ha trascendido que el PT pugnará por la entidad de Michoacán en la mesa de negociación con la Secretaría de Gobierno. De hecho, no se trata de un capricho, sino de una propuesta legítima que habrá de definirse los próximos días claves, básicamente por el estrato que se ha ido acumulando por años en la construcción de alianzas y gobiernos de coalición. Siendo así, fácil nos podemos dar cuenta de que no se trata de un chantaje ni un reparto de cuotas del poder, sino del equilibrio en los puestos de elección popular que muy pronto se jugarán y que, en sí, entraremos en una fase de registros este mismo año.
Así, en definitiva, no se le puede menospreciar a los partidos del PT y PVEM. Podemos ver con claridad que su postura es legítima, sobre todo cuando hay un menosprecio muy marcado que no tiene razón de ser: uno y otro son piezas fundamentales del engranaje en una coalición
Notas finales
En unos días más, como se sabe, se llevará a cabo el Abierto Internacional de Tenis en Acapulco. Hasta donde sabemos, hay una motivación mayúscula, sobre todo por los datos que divulgó el Secretariado de Seguridad Nacional hace unas semanas. En Guerrero, por ejemplo, fue notoria el descenso de homicidios dolosos, inclusive rompiendo récord de disminución. Eso es un aliciente, en especial cuando la pacificación es una de las prioridades de Evelyn Salgado. En pocas palabras, hay condiciones propicias para que la cumbre de este deporte se lleve con tranquilidad y en familia.




