Proyecto secreto
Conciencia social verde
Gerardo A Herrera Pérez
La sociedad civil organizada está impulsando acciones que le permiten apropiarse de los espacios públicos abandonados por las autoridades y que ellos, operaban puntos de encuentro para jóvenes que no tienen mayor oficio que el ocio o bien espacios para tirar la basura con las consecuencias del impacto al medio ambiente.
En Apatzingán se continúa trabajando desde la sociedad civil para crear y desarrollar conciencia social sobre la apropiación de los espacios públicos para convertirlos en áreas verdes. Hace apenas unas semanas vecinos de la colonia Aviación, identificaron algunos espacios que eran susceptibles de ser recuperados para darles un uso de áreas verdes.
Fueron los vecinos Yolanda Torres Sánchez y Romí Marcela Flores Trujillo, quienes después de motivar a la población de la colonia a salir a la calle a limpiar los espacios públicos que habían sido considerados como espacios para concentrar la basura de los vecinos y tiradero de animales muertos, muchos vecinos de la colonia Aviación y de otras partes de la ciudad salieron a recoger la basura de un espacio irregular frente a la Unidad Deportiva Adolfo López Mateos con medidas de 12 metros de largo por 8 metros de ancho; ahí los vecinos levantaron la basura, el escombro, y emparejaron con maquinaria pesada el área considerada como” basurero”.
Que los vecinos y amigos salgan a limpiar las calles y áreas susceptibles de hacerlas verdes no es simple ni sencillo, y no lo es debido a que las personas piensan que es el gobierno y la autoridad municipal la que tiene la obligación de mantener limpia la ciudad. Si bien la autoridad tiene áreas de limpia y saneamiento, así como de jardines, la verdad es que la limpieza de la ciudad es compromiso de todos, no solo del gobierno.
Por ello, hoy, en esta tarea se sumaron acciones coordinadas, porque el ayuntamiento proporcionó las plantas para la reforestación del área con arbustos como Corona de Cristo, Palmas, Tulipanes, Velo de novia, entre otras, también la sociedad civil entregó los materiales y herramientas para remover la tierra y hacer la limpieza, en tanto que otros vecinos llevaron el agua para regar el área verde, y otros más llevaron las bolsas para recoger basura, es decir es un trabajo de equipo que requiere de la participación de todos y todas.
Todos estos trabajos se han realizado en el marco de la ecoformación; la ecoformación requiere de desmontar las ideologías etnocentricas y androcéntricas que someten, controlan y disciplinan los cuerpos frente a una homogenidad y subjetividad que determina lo normal y lo anormal.
Por ello, la ecoformación, plantea el crecimiento interior a partir de la interacción multisensorial con el medio humano (social y humano) y natural (medioambiental), de forma armónica, integradora y axiológica (los valores), bajo un enfoque de complementariedad, que fue exactamente como sucedió en la Colonia Aviación
La ecoformación propone ir más allá del individualismo (del yo), del cognitivismo (no solo incorporar el conocimiento, sino la experiencia, la sabiduría) y utilitarismo del conocimiento (a favor de unos cuentos, en lugar de lo social), porque ello permite fortalecer los valores sociales.
La importancia de la ecoformación parte del reconocimiento de las diferencias y avanzar y en el respeto a la naturaleza (ecología, y en ello la biodiversidad, el medio ambiente, la vida), tomando en consideración a los otros (alteridad, lo relacional, la otredad) y trascendiendo la realidad sensible (transpersonalidad, la interpretación que yo hago frente a los demás y la apropiación y conocimiento de esas interpretaciones).
La ecoformación fomenta la cooperación y entornos colaborativos frente a la competitividad (aquello que es la meritocracia, e ideologías y valores individuales), crea “escenarios” de intercambio y diálogo (lo dialógico), propicia ambientes agradables de trabajo y estrategias dinámicas, flexibles, retadoras, como los entornos virtuales que tanto atraen y motivan a los jóvenes.
La colonia Aviación ha logrado fortalecer sus paradigmas sociales en el respeto a la naturaleza, promoviendo la participación social y el compromiso de los jóvenes. Así, damos las gracias por su confianza y respeto al medio ambiente a Angie, Paco, Fernando, Marcos, Francisco, Carlos Parra, Don Ángel, Jesús, Enrique, Chila, así como Juan Carlos y Emily Sthepany, quienes estuvieron presentes desde la primera ocasión que se iniciaron los compromisos para ahora ver un hermoso espacio verde.




