Resultados de Carlos Torres Piña al frente de la Fiscalía de Michoacán
MORELIA, Mich., 23 de julio de 2025.- Por una condición de salud mental, en los últimos nueve años en Michoacán se han suscitado al menos cinco homicidios de menores, así como el de una madre soltera.
El pasado 16 de junio el hallazgo de los cadáveres de un niño y una niña de 10 y 12 años en un hotel de avenida Periodismo incendió las redes sociales. Localizar al culpable se volvió el objetivo de las autoridades.
Después de unas horas se detuvo a la madre y este miércoles fue vinculada a proceso. Pero la teoría de la defensa apunta a una condición de salud mental, derivado de la muerte reciente de su marido y padre de sus hijos.
Pero no sería este caso el primero en los últimos años. Ni de una madre ni por la condición médica.
Uno de los casos más controversiales fue el asesinato de tres menores en la colonia Infonavit La Colina, en salida a Quiroga.
En marzo de 2016, Martha Teresita, le informó a su madre que sus tres hijas habían muerto. Ya no sufrirían como ella.
El discurso fue de linchamiento a la mujer, fue hasta que intervino un exdirector del hospital Psiquiátrico nacional que explicó la condición de Martha. La mujer sufre esquizofrenia desde su juventud. Voces en su cabeza le dicen qué hacer, cómo, cuándo y por qué, fue esa condición la que la llevó a privar de la vida a sus hijas.
Sin embargo, no fue declarada inimputable, fue sentenciada y pasó todo el juicio privada de la libertad. Después pasó a una prisión federal especializada en dar atención a la salud mental a personas justiciables, pero al no ser una situación que pudiera controlar, fue liberada bajo tutela de sus padres.
El 6 de enero de 2020, una fecha emblemática para las infancias, fue trágico para una familia en el fraccionamiento Villas del Pedregal. La madre asesinó a su hija y lesionó a otro, luego de que fueran sorprendidos sus planes de matarlos.
Melissa Nohemí N fue sentenciada por asesinar a su hija, ello derivado de una depresión, ya que durante su matrimonio había vivido múltiples formas de violencia, argumentó entonces la defensa, y por ello decidió poner fin a su vida. No veía opciones para ponerle un alto a la forma de vida que tenía.
Ese mismo año, Guadalupe N fue encontrada responsable de asesinar a puñaladas a su hijo de dos años, el 4 de agosto del mismo año, esto cuando se encontraba de visita en casa de sus suegros.
Guadalupe, su esposo, incluso su suegra, habían buscado una y otra vez un psicólogo en Uruapan, se ventiló en audiencia. No se sentía bien, había algo en sus emociones que la tenían con pensamientos homicidas e intrusivos, pero su búsqueda fue infructífera y terminó con la muerte de su hijo.
Además, un caso poco conocido fue el de Alejandra N, una madre soltera asesinada en la colonia Ampliación Porvenir, por su pareja Carlo N, quien vivía con esquizofrenia y la atacó a machetazos, dejando a dos niños huérfanos.




