Sentencian a 12 años de prisión a responsable de homicidio en Sahuyo
MORELIA, Mich., 30 de octubre de 2026.- Con las voces entrecortadas, los ojos anegados y la convicción de quienes han perdido a alguien de su familia, la tía y la abuela de Janeth pidieron que el responsable de su feminicidio reciba todo el peso de la ley.
“Que se haga justicia, que el juez no tenga compasión de él. Que caiga sobre él todo el peso de la ley, porque no es para menos lo que hizo este hombre. No es justo lo que le hizo a mi sobrina, ella era una niña buena, que no se metía con nadie ni era viciosa”, expresó María de Lourdes, tía de la víctima.
En el recuerdo de su familia, Janeth era una mujer trabajadora, dedicada a su hogar y cercana a los suyos. Una mujer cuya vida transcurría lejos de los conflictos, según la describió su tía.
“Eso es lo que más duele, porque era una hija de familia, que rara vez salía”, añadió.
Para doña Juana, abuela de Janeth, la pérdida también dejó una huella que alcanza su vida cotidiana. A sus más de 80 años, enfrenta un dolor que vuelve cada vez que recuerda las circunstancias en las que fue localizada su nieta.
Hablar de aquel momento le quiebra la voz. No puede reconstruir lo ocurrido sin que las lágrimas aparezcan.
“Pasamos un susto y una apuración, nomás de ponerme a pensar, me dan ganas de llorar. Muchas gracias a todos los que nos ayudaron, y pido de todo corazón que lo castiguen, al que lo hizo. No es justo lo que hicieron”, dijo.
La edad no ha mermado su exigencia. Doña Juana también pide justicia por su nieta. Es una de las pocas cosas que, desde el dolor, todavía puede reclamar.
A su lado permanecen las tías, primas y hermana de Janeth, pero también las vecinas y amistades de Charo que acompañaron a la familia desde los primeros momentos. La solidaridad llegó en distintas formas: con café, azúcar, veladoras y presencia. También estuvieron con ellas durante las manifestaciones y el sepelio.
A ocho días del caso, María de Lourdes recuerda, sin embargo, una ausencia: la del presidente municipal de Charo, Gabriel Molinero. La familia esperaba al menos una visita y unas palabras de condolencia, por la cercanía que consideraban tener con el alcalde.
“Me siento resentida con el Presidente Municipal, porque cuando menos, como amigo o conocido nos hubiera ido a dar el pésame, no le pedíamos otra cosa, pero desgraciadamente no se apareció. Pero gracias a todo Charo que nos ayudó en todo, con un bote de café, azúcar o una veladora, no nos dejaron solas”, señaló.
En medio del duelo, la familia encontró respaldo en sus vecinos. Fueron ellos quienes acompañaron sus reclamos en las calles y quienes permanecieron a su lado hasta despedir a Janeth.
Ahora, entre el recuerdo de la mujer que fue y la ausencia que dejó, su abuela y su tía mantienen una misma petición: que el feminicidio no quede impune y que la justicia alcance al responsable.