FGE, con avances en investigación de homicidio de Arturo Herrera
MORELIA, Mich., 21 de abril de 2026.- A casi un mes del asesinato de dos maestras en una institución privada de Lázaro Cárdenas (LC), presuntamente a manos de un menor de 15 años, Cristian Madrigal Bedolla, hermano de Tatiana Madrigal Bedolla, denunció falta de avances visibles, omisión de autoridades y exigió que el caso no quede en el olvido.
En un mensaje difundido este martes, proyectado durante la rueda de prensa del PRI Michoacán, el familiar de la víctima advirtió que la atención mediática se diluyó rápidamente pese a la gravedad del crimen.
“Me inquieté desde que la noticia se apagó, una noticia que duró uno o dos días, donde se hizo una noticia a nivel internacional. Mi inquietud es la justicia, exigir justicia por lo que este joven hizo y lo que le hizo a mi hermana y lo que le hizo a su compañera María”, expresó.
El caso ocurrió el pasado 25 de marzo, cuando un menor ingresó armado al plantel y disparó contra dos docentes, provocando su muerte. A días de la audiencia correspondiente, el hermano de una de las víctimas cuestionó las posibles sanciones debido a la edad del agresor.
“Todos hablan de una pena de tres años, de cinco años, siete años y que no puede ser juzgado como un adulto por ser un menor con una edad de 15 años. Pero sí sabemos el delito que cometió, lo que hizo y lo que ya sabía que iba a ser un delito del cual ya lo tenía planeado”, señaló.
Madrigal Bedolla consideró que las leyes deben revisarse para juzgar los delitos en función de su impacto, independientemente de la edad del responsable. “Yo creo que las leyes deben de juzgar a la persona de acuerdo al delito o al impacto del delito que cometió”, afirmó.
También denunció la ausencia de acercamiento institucional tras los hechos.
“Yo no he visto ni un acercamiento, no he visto que digan nada, no he escuchado nada. Creo que nomás fue el primer día de lo sucedido, pero de ahí en sí no, no sabemos nada, no se sabe nada. ¿Qué es lo que realmente va a pasar?”, cuestionó.
El familiar de la víctima advirtió además sobre un entorno de riesgo en escuelas de Lázaro Cárdenas, tras la aparición reciente de amenazas en planteles educativos.
“Ayer compartí una nota de la escuela secundaria número 131 y de la Ricardo Flores Magón, donde pusieron en el baño y en una pared de que iba a haber una masacre, de que iba a haber un tiroteo. Esto no es un juego y no hay que tomarlo como un juego”, alertó.
Señaló que este tipo de expresiones se están normalizando entre jóvenes y podrían estar vinculadas con grupos que promueven violencia de género.
“Fue un parteaguas para que este grupo que lo llaman incel o que son personas que odian a las mujeres, que no quieran a las mujeres, que odian a las feministas, no es un juego. Existe ese grupo, sí existe en Lázaro Cárdenas ese grupo”, aseguró.
Asimismo, criticó la falta de postura de autoridades locales y de la propia institución educativa donde ocurrieron los hechos.
“No he escuchado ni al propio presidente municipal de Lázaro Cárdenas qué medidas va a tomar, ni siquiera he visto que mencione algo o que diga algo al respecto de lo sucedido en Lázaro Cárdenas, mucho menos de mi hermana. La escuela no se ha pronunciado”, sostuvo.
Agregó que el plantel reanudó actividades a los pocos días del crimen y retiró los elementos de duelo.
“Abrió sus puertas a la siguiente semana, retiraron veladoras, retiraron muchas cosas, contrataron a personal, o sea, ya quedó en el olvido o qué es lo que está pasando realmente”, cuestionó.
En su intervención, el familiar pidió apoyo a legisladores para impulsar cambios legales y evitar que casos como este queden impunes.
“Me acerco a ti, Memo, ya que tú eres un hombre, un diputado, un ciudadano, un padre de familia que lucha, que exige y que no se queda callado… exijo justicia, pero justicia que realmente se haga”, expresó.
En respuesta, el diputado Guillermo Valencia reconoció la gravedad del caso y lo vinculó con una problemática más amplia de salud mental. “Es un problema de salud mental de lo que estamos padeciendo. Esa ola de la que habla Cristian es una ola mundial de crisis de salud mental”, señaló.
Afirmó que desde el Congreso se han impulsado exhortos para atender este tipo de fenómenos, aunque acusó falta de acción gubernamental. “Nuestro gobierno indolente le apuesta a que otra crisis tape otra y que hagamos o que nos olvidemos de la gravedad de muchos hechos”, declaró.
El caso continúa en proceso judicial, mientras familiares de las víctimas insisten en que no se diluya la exigencia de justicia.




