Resultados de Carlos Torres Piña al frente de la Fiscalía de Michoacán
MORELIA, Mich., 18 de abril de 2025.- Fabiola Rosas, madre activista quien desde hace cinco años inició un juicio en demanda de pensión alimentaria, denunció la presunta revictimización, falta de perspectiva de género e infancia, así como la politización de los procesos judiciales en el Juzgado Especializado en Materia Familiar de Morelia, a cargo de la jueza Soledad Alejandra Ornelas.
Entrevistada este viernes, Fabiola Rosas, relató que en su caso se emitió una sentencia sin perspectiva de género ni órdenes de protección, a pesar de haber acreditado riesgo. Su experiencia la llevó a apoyar a otras mujeres en situaciones similares, quienes identificaron irregularidades reiteradas en los procesos encabezados por la misma jueza.
Entre los casos más graves, señaló la sustracción de dos menores por parte del padre no custodio, durante una convivencia supervisada ordenada por la jueza en favor de una madre identificada como Aurora.
A pesar de que uno de los menores tiene una condición epiléptica, señaló que la jueza no actuó de inmediato, lo que derivó en que el hombre desapareciera con los niños desde septiembre, emitiéndose apenas en diciembre una alerta de búsqueda.
Relató que la víctima, por sus propios medios, localizó un posible domicilio y solicitó la emisión de un exhorto judicial, mismo que fue tramitado por la jueza solo después de una protesta pública realizada el 10 de abril.
Según narró Fabiola Rosas, los errores en la tramitación del exhorto continuaron: fue enviado incompleto, obligando a la madre a trasladarse al estado donde se encontraban sus hijos para corregir el trámite. "Hasta que vas a exigir, a gritar o a pegar pancartas es que los jueces empiezan a actuar", reclamó.
Rosas cuestionó directamente el papel de la jueza Ornelas, a quien acusó de tratar de forma inhumana y confusa a las víctimas. “Reparte convivencias como si fueran dulces o manzanas”, dijo al subrayar que se otorgan sin evaluar la idoneidad del padre o la existencia de antecedentes de violencia.
“Una madre denuncia y termina siendo perjudicada. Si no lleva a los niños, le quitan la guardia y custodia”. A ello se suma, advirtió, el riesgo que representa el actual proceso de elección judicial para las víctimas. "Los asuntos se están politizando”.
“La jueza Ornelas está en la boleta para reelegirse. Hay buenos perfiles en esta elección, pero también otros con aspiraciones puramente políticas. Eso genera compromisos, genera intereses, y la justicia pierde imparcialidad", dijo.
Fabiola, quien enfrenta su proceso desde 2020, lamentó que jueces, abogados y actores políticos se acerquen a las víctimas o usen sus casos como capital político. “Ya me han buscado candidatos. No me ofrecen nada, pero ese acercamiento genera vínculos e intereses. Y no dudo que la contraparte lo haya hecho”, señaló.
Por otro lado, criticó la operación del Centro de Justicia Integral para las Mujeres (Cejim), al que reconoció algunos logros, pero también una atención deficiente y revictimizante. “Hay asesores buenos, pero están saturados, trabajan con formatos y no pueden promover apelaciones ni amparos. Su coordinador les dice que no les conviene porque se ponen mal con la jueza y luego les niegan todo”.
En suma, consideró que el sistema judicial no debió someterse a una campaña electoral. “Es un arma de doble filo. Se pierde la legalidad. Yo creo que el cambio más urgente es en las fiscalías, donde inicia la corrupción y donde se pierden las posibilidades de justicia desde el primer respondiente”.
Adelantó que colectivas feministas y mujeres afectadas analizan nuevas acciones de protesta dependiendo de los avances en los casos. “Estamos luchando contra quien debería estar de tu lado. Si la jueza hubiera firmado en tiempo y forma, esta madre habría visto a sus hijos cuatro días antes. No se trata sólo de convivencias, se trata de vidas”, concluyó.




