Sentencian a 2 personas por fraude de 16 mdd contra Apple en California
MORELIA, Mich., 12 de febrero de 2026.- A plena madrugada, un hombre estrelló una carretilla elevadora contra una joyería en Kayseri, tomó cerca de 150 gramos de oro de 14 quilates… y escapó montado en un burro. Así comenzó uno de los robos más insólitos registrados recientemente en Turquía, un caso que rápidamente captó la atención de medios locales e internacionales por lo inusual del método y la huida.
De acuerdo con reportes de la región, el sospechoso utilizó una carretilla elevadora robada para derribar la cortina metálica del establecimiento y abrirse paso al interior. Una vez dentro, destrozó vitrinas y se apoderó de diversas piezas de joyería, entre ellas anillos y collares, sumando aproximadamente 150 gramos de oro de 14 quilates. Todo el momento quedó registrado por cámaras de seguridad del área.
Lo que más sorprendió ocurrió segundos después, en lugar de huir en automóvil o motocicleta, el hombre salió del local y se alejó tranquilamente montado en un burro que lo esperaba cerca del lugar. Las imágenes lo muestran avanzando por calles prácticamente vacías, una escena que pronto se volvió viral y generó asombro entre habitantes de Kayseri y usuarios en redes sociales.
Gracias al material de videovigilancia, la policía logró identificar al presunto responsable, un joven señalado únicamente por sus iniciales M.Ç., quien fue detenido horas más tarde. Durante el operativo, las autoridades localizaron el oro robado enterrado en un terreno cercano, logrando recuperar la totalidad del botín, el cual fue devuelto al propietario de la joyería.
El detenido enfrenta cargos por robo agravado y daños a propiedad privada, mientras la fiscalía continúa integrando la investigación para determinar si actuó solo y si el delito fue planeado con anticipación. Hasta ahora, las autoridades no han dado detalles sobre el motivo detrás del inusual medio de escape, pero el caso ya quedó marcado como uno de los robos más peculiares del año, una mezcla de audacia, improvisación y un final tan inesperado como memorable.




