MORELIA, Mich., 10 de febrero de 2019.-   Michoacán no dispone de mecanismos para verificar la recuperación de contenidos educativos no expuestos a alumnos, por causa de la participación de docentes en paros de labores, señaló Érick Avilés Martínez, presidente de Mexicanos Primero en la entidad.

Explicó que, como parte de los discursos que la Secretaría de Educación en el Estado (SEE) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) emiten en respuesta a las preocupaciones de padres de familia por la falta de clases y los contenidos no revisados en el aula, se ha destacado la pretensión de la recuperación de clases.

Para ello, se han mencionado procesos como la elaboración de guías de estudios, la extensión de los horarios de clases y la prolongación del ciclo escolar.

“No existen los medios para saber si un grupo ha recuperado el contenido que debió abordarse en los días en que se mantuvo un paro, menos aún, una política pública para evitar el rezago que enfrentan los estudiantes al dejar de acudir al aula”, reiteró.   

Esta situación es en parte responsable de que la entidad se hubiese posicionado durante 2018 como el penúltimo estado en cumplimiento de las responsabilidades académicas.

Refirió que se estima que en los últimos seis años el paro de labores por jornadas desde tres días consecutivos se ha traducido en la pérdida de 184 días de clases, los que no es posible comprobar si fueron recuperados por los docentes.

Avilés Martínez recordó que en 2009 Mexicanos Primero propuso el Clasómetro, como herramienta para que los padres de familia y la sociedad conozcan las escuelas y los grupos con actividades académicas y los grupos sin docente a cargo, así como la causa de esta incidencia.

“Si una medición de esta naturaleza funcionara, podríamos tener una estimación de cómo afecta a los estudiantes la implementación de suspensiones académicas y cómo se busca solventar el rezago que experimentan los alumnos respecto de los programas educativos”, reiteró Érick Avilés.

Así, afirmó que la sociedad sólo dispone de la información procedente del magisterio, que calcula que la participación en la suspensión de actividades académicas que arrancara en enero pasado, asciende al 94 por ciento de los planteles, y la autoridad estatal, que cifró este dato en un dos por ciento.