Buscará Atlético Morelia mantener dominio sobre Coyotes en el Morelos
MORELIA, Mich., 3 de octubre de 2026.- ¡David volvió a derribar a Goliat! El tenis mundial fue testigo este sábado de una de esas gestas que desafían toda lógica deportiva: la armenia Alina Charaeva, número 118 del planeta, derrotó a Elena Rybakina, líder de la clasificación mundial, y consumó una de las grandes sorpresas del Abierto de China.
No fue una victoria cualquiera. Fue una rebelión contra las jerarquías, una demostración de carácter y una remontada que convirtió las pistas de Pekín en el escenario de una auténtica epopeya.
Charaeva perdió el primer set por 3-6, pero lejos de rendirse, respondió con una determinación extraordinaria. Se adjudicó el segundo parcial por 6-4 y remató su hazaña con otro 6-3, para sellar la victoria después de dos horas y 12 minutos de batalla.
Del otro lado de la red estaba la máxima autoridad del tenis femenino, una jugadora acostumbrada a imponer condiciones. Pero esta vez los números, los antecedentes y los pronósticos quedaron reducidos a simples estadísticas.
La magnitud del resultado adquiere otra dimensión: Rybakina llegó a China después de conquistar el Abierto de Estados Unidos y alcanzar por primera vez el número uno mundial, de acuerdo con la WTA. Pekín debía representar la continuación de su reinado. 
Sin embargo, Charaeva tenía otros planes. La armenia, de apenas 24 años, había llegado al torneo después de superar otra batalla de tres sets en su debut. Ahora consiguió una segunda remontada consecutiva, esta vez frente a la máxima figura del circuito.
El marcador definitivo, confirmado en la captura de Flashscore, fue de 3-6, 6-4 y 6-3 a favor de Charaeva.
La número 118 no solamente eliminó a la primera sembrada del torneo: protagonizó una victoria que puede marcar un antes y un después en su trayectoria.
Porque las grandes historias del deporte no siempre las escriben quienes levantan los trofeos. Algunas nacen cuando alguien se atreve a derrotar a quien parecía invencible.
Este sábado, en Pekín, la número 118 derrotó a la número uno.




