MORELIA, Mich., 2 de septiembre de 2017.- Graciela Kartofel, historiadora y crítica de arte, dio una charla con respecto al coleccionismo de arte. Previo a ésta, la crítica externó que debe de invertirse en arte, ya que la gente gasta en cosas superfluas y no se da cuenta que el arte no es efímero.
Al respecto, dijo que es un tema que no le interesa a nadie, ni a los artistas. "Por eso lo hacemos, porque hay que despertar a la gente, de pronto se gasta un dineral en cosas que no perduran, en cosas intrascendentes, y no se compra una obra porque "¡no, yo no tengo dinero!2, indicó.
Explicó que aunque suene fuerte habría que tomar conciencia de ayudar; "así como se ayuda a alguien necesitado que está en la calle, si uno no le da dinero porque cree que se lo van a sacar, pero le da una torta, es ayudarlo a que pueda comer, hay que comprar obra de arte porque se está ayudando al artista a comer y mantener a su familia", enfatizó.
Esto es muy fuerte pero es la realidad, expuso la historiadora de arte, y complementó: "es mucho más enriquecedor tener un dibujo, un grabado, una escultura, que tener el papelito del depósito del banco guardado en la caja fuerte".
Prosiguió: "eso no nos brinda ningún placer cotidiano como sí lo hace observar una pintura todos los días, seguramente cuando es una buena pintura cada día se descubre algo más y algo diferente, eso cuando es una obra de arte excelente", indicó.
Dijo estar de acuerdo con las distintas formas en las que se puede comercializar el arte, incluso hacerlo en mensualidades; "con Felipe (Ehrenberg) hemos hablado muchas veces de cómo poder hacer que esto se mueva. Felipe falleció hace muy poco y le interesaba mucho convertir eso en una dinámica aplicable", aseguró.
"Yo le digo siempre a los artistas: nada mejor que un precio lógico y que esté en la casa de alguien, a que esté en el taller. Tengan cuotas, hagan un club de amigos que compren unas obras y se las vayan rotando, hagan todas esas variantes", dijo y aseguró que el artista normalmente no está en contra del pago en cuotas.
Dijo que tanto artistas como consumidores de arte deben considerar el tiempo invertido por el artista en el aprendizaje, el tiempo en hacer obras, porque no todas resultan, además las exposiciones también cuestan, "aparte de eso, el artista tiene que entrar en la acción", puntualizó la crítica de arte.