Crece en Michoacán el número de hablantes de lenguas indígenas
MORELIA, Mich., 30 de junio de 2025.- Algunos clientes se aprovechan de la necesidad de los artesanos para castigar el precio, y como es grande, terminan aceptando el precio que les dicen estos compradores, indicó el artesano José María Alejos.
Reconoció que siempre han vivido el regateo y es constante con respecto a las piñas, "siempre llegan y preguntan: '¿qué precio tiene esta pieza?', les damos el precio, '¿y si te compro dos?, o déjamelo en menos, para qué te lo vas a quedar ¿para que se te rompa?', véndemelo".
En ese sentido, José María señaló que muchas veces se aprovechan de la necesidad de los artesanos, porque muchos de ellos no tienen ventas regulares, "porque esto no es de diario, es de un mes de dos meses de trabajo para tener una venta", aseveró, porque además por lo regular solamente tienen ese ingreso.
De esa manera se aprovecha el cliente, dijo, y entonces se malbarata la pieza, "uno por la necesidad accede al precio que ya le ponen ellos, no lo ponemos nosotros", expresó y pidió a la gente pensar en el trabajo y en el proceso que lleva una piña o cualquier producto artesanal, y se decantó por no al regateo.
Con respecto al embalaje de las piñas, que son piezas muy delicadas, el artesano expuso que que ya con muchos años de práctica saben cómo manejar su preparación para mandarlas a otros países, y lo que hacen es poner madera para proteger las piezas, por lo que si sufren algún golpe o si se llega a mover la mercancía, no vaya directamente a la pieza.




