Destaca Michoacán en el Gran Premio Nacional de Arte Popular 2026
MORELIA, Mich., 19 de octubre de 2026.- Estamos acostumbrados a ver -y degustar- un tipo de pan de muerto, el de mantequilla que tiene forma circular, con huesitos y azúcar en la superficie, y a veces uno que es antropomorfo y más tradicional en zonas rurales, pero en el municipio de Erongarícuaro tienen uno distinto y que también colocan en un altar.
Sobre esto, Luis Fernando Rivera, director de Cultura y Turismo de Erongarícuaro, contó a Quadratín que el pan que se elabora en este municipio es el clásico de allá, y tiene forma de muñeca cuando es para esperar a las mujeres y con forma de caballito u otro animal para esperar a los hombres. Para esperar a los niños, el pan también tiene forma de algún animalito.
Este pan es clásico de la comunidad indígena de San Francisco Uricho, dijo el funcionario municipal, "Desde hace años a años yo recuerdo a mi bisabuela; ella se juntaba con mi abuela, con sus nueras, con sus hijas a hacer este pan para esperar a sus ánimas".
Se juntaban en convivencia, prosiguió, "eran pocos los que había en la comunidad, y ya se juntaban en la casa de uno de sus hijos a hacer este pan con harina de trigo y levadura tradicional; este pan es el que representa nuestras ánimas".
Se ponen en todas las ofrendas, y se pone un pan por cada difunto, y dependiendo del género, explicó.
Hay una tradición que dice que el difunto se lleva el sabor del pan, subrayó, "y normalmente si ustedes compran un pan en la comunidad -lo venden a diario, no de esta forma, sino redondo- pan ranchero le llaman algunos, dura unos tres o cuatro días, pero esos días no", aseguró.
Relató: "Esos días llegan las ánimas y el pan se pone duro, porque nosotros tenemos la creencia de que ellos se llevan el sabor, que ellos se llevan la esencia de lo que les ponemos de comida, de la fruta, del pan".
Entonces lo que hacen es un rosario a los ocho días de las ánimas, "y con este pan, como no se enlama, se endurece nada más, se lo damos a las rezanderas como ofrenda, y ellas, para podérselo comer, cuando cuecen elotes o chayotes, lo ponen al vapor para que afloje".




