MORELIA, Mich., 14 de febrero de 2019.- A través de un posicionamiento, el colectivo La discapacidad nos une, se pronunció en contra de que el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (Conadis), no tenga titular a más de 70 días del cambio de administración.

En entrevista con el presidente de la asociación Juntos por la Inclusión A.C. y Premio Estatal de Derechos Humanos 2018, Luis Ventura de la Rosa, éste indicó que hay sobre 300 mil personas con discapacidad en el estado de Michoacán.

Explicó que este consejo dependía de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), ahora llamada Secretaría del Bienestar, “lo que queremos es que se nombre ‘titular’ porque estando acéfalos, si de por sí era un organismo débil y carente de presupuesto, ahora menos, o sea porque ni siquiera se va a tomar en cuenta” dijo

Manifestó que la última titular de este consejo fue Mercedes Juan, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. “No afecta en lo presupuestal sino en el hecho de que ellos hacían cursos y eran los encargados de diseñar la política pública para el sector de personas con discapacidad, y que se deje así..eso no se está tomando en cuenta, entonces el chiste es como visibilizarlo”, apuntaló.

Aquí el posicionamiento:

“Tal vez el presidente Andrés Manuel López Obrador piense que, como sociedad civil organizada, de personas con discapacidad o familiares de las mismas, no somos quiénes para señalar todo lo que se ha omitido en la visibilización, atención e inclusión de las personas con discapacidad en nuestro país.

Lejos de ser los “intermediarios” a los que el presidente se refiere en sus conferencias matutinas, somos un sector de la ciudadanía consciente y preocupada. Queremos ser claros, firmes y respetuosos, pues nuestra voz y nuestra letra son la forma de hacer llegar —a quien tenga que llegar— la voz de los nuestros y de quienes viven con discapacidad, en condiciones similares a las de nosotros.

El problema de la inclusión y del acceso a los derechos de las personas con discapacidad no se resuelve con sólo dar dinero. Del bolsillo de las madres, padres, y demás familiares es que se paga a diario el taxi en el que se transportan las personas con discapacidad.
El problema, sin embargo, no es que cueste, es que el transporte público no es accesible y las calles mucho menos. Probablemente haga falta dinero destinado a la discapacidad, porque también es de nuestros bolsillos de donde se obtienen los fondos con los que se compran medicamentos costosos.

Pero lo que preocupa más es que esos fármacos no están incluidos en el cuadro básico de salud, o que artículos básicos como los pañales y las terapias tan necesarias —de lenguaje, cognitivas, motrices, etc.— estén fuera de nuestro alcance.

Lo anterior no es solamente por motivos económicos, sino porque los hospitales de rehabilitación están saturados o, más recientemente, cuentan con un presupuesto reducido que no da abasto a la población que lo requiere”.