MORELIA, Mich., 21 de agosto de 2019.- La Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet) fincará responsabilidades a la fábrica de productos de plástico de Ciudad Industrial de Morelia que se incendió el martes de esta semana por los daños causados al medio ambiente.

“El estado, a través de la Proam (Procuraduría de Protección al Medio Ambiente), le estaremos llevando una denuncia para que esta empresa responda por el daño que ha generado en el medio ambiente. Son situaciones delicadas”, dijo el titular de la dependencia estatal, Ricardo Luna García. 

Durante el Taller de gestión ambiental para la mejora regulatoria que se ofrece a los municipios, el encargado de la política ambiental indicó que se encuentran a la espera de que el incendio esté sofocado al 100 por ciento para llevar a cabo las investigaciones correspondientes, a través de la Fiscalía de Impacto Ambiental, pues la Ley de Responsabilidad Ambiental del Estado señala las sanciones a las que se pueden hacer acreedores quienes ocasionen daños al medio ambiente. 

“Ayer hubo un daño ambiental, evidentemente, esta nube de humo negro genera condiciones ambientales que pueden ser dañinas para la salud pública. Se va a abrir una carpeta de investigación para ver qué productos fueron los que se quemaron. Sí contaba con la licencia ambiental única, sin embargo, vamos a realizar algunas investigaciones para deslindar responsabilidades”, agregó. 

Se trata de la empresa Industria de diseño en polímeros S.A de C.V, cuya actividad es la fabricación de productos y artículos de plástico, mediante la transformación de poliestireno en productos térmicos como vasos y charola-plato.

Luna García expuso que la normativa establece el resarcimiento de los daños y que para ello existe un fondo ambiental para el cual los responsables tienen que realizar aportaciones económicas, para lo cual habría que medir el impacto ambiental. 

El secretario de Medio Ambiente manifestó que durante el incendio ocurrido el martes de esta semana, las condiciones climáticas ayudaron para que la nube de humo no se esparciera, sino que se elevó y evitó que la población aspirara las partículas de humo y elementos tóxicos que pudiera contener y que son altamente cancerígenos y contaminantes.

“No hubo lluvia, eso ayudó a que no precipitaran los elementos que estaban dispersos y eso pudo haber generado un daño (en la piel) a la población. Ya cuando bajó la temperatura en la tarde-noche fue que está pluma de humo bajó, pero la mayor parte ya había salido de la ciudad y se había dispersado”, apuntó. 

El propósito del Taller de gestión ambiental para la mejora regulatoria, es que los municipios conozcan dónde y cómo iniciar los trámites para garantizar el buen funcionamiento de la industria, como parte de la responsabilidad ambiental.