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MORELIA, Mich., 10 de abril de 2022.- Ventas que oscilan desde mínimas hasta suficientes reportan vendedores de palma instalados en el exterior de templos católicos en el Centro Histórico de Morelia, este Domingo de Ramos.
Tras dos años de restricciones por la panfemia de coronavirus (Covid 19), la población retoma la conmemoración del Domingo de Ramos con actividades masivas, entre las que destacan la bendición de las palmas.
Es así que afuera de la Catedral, los templos de San Francisco, Espíritu Santo, El Carmen, San José y La Merced, y del Sagrario Metropolitano, se instalaron decenas de vendedores de palma, muchos de los cuales proceden de comunidades indígenas e, inclusive, de otros estados.
"Está muy tranquila la venta, vendemos muy poquito, y para colmo, el precio de la palma se nos fue al doble, de 600 a mil 200 pesos", señaló María, residente en Morelia y quien oferta palmas afuera de la Catedral.
"Vamos más o menos, está muy tranquilo, la verdad esperábamos más ventas, sobre todo, porque regresan las celebraciones luego de dos años de la pandemia de Covid 19", coincidió Alejo, quien arriba desde Arantepakua al templo de San Francisco para vender los ramos.
A veces, la situación es sobre todo cuestión de ubicación, indicaron oferentes de palmas.
"Voy más o menos, no me ayuda el lugar que me dieron, me pusieron en el rincón, vendo poquito, esperaba que hubiera más venta", expuso Angélica, de Uruapan, mientras al pie de la Catedral entretejía un cristito de palmas.
Los precios son accesibles, aseguraron los vendedores, principalmente, porque les resulta pesado el tiempo el tiempo deben pasar tejiendo los ramos y "ya no aguantamos la espalda".
"Desde 10 pesos hasta 30, los más grandes, no los podemos dar más caros, nos dicen que casi regalamos nuestro trabajo, pero no podemos subir mucho los precios y ya no aguantamos la espalda de estar tanto tiempo tejiendo, que es lo más entretenido", refirió Lucía, procedente de la tenencia de Jesús del Monte.
Otros vendedores reportan buenas ventas, suficientes para considerar que el esfuerzo realizado ha valido la pena.
"De a poquito, pero estamos vendiendo bien", aseguró Magdalena, artesana de Paracho.
"Nos está yendo bien, más o menos como esperábamos, no nos podemos quejar", reiteró Míriam, quien año con año viene desde Puebla a vender sus ramos a Morelia.




