Reforzará Morelia seguridad contra robo a vehículos en Jardín Morelos
MORELIA, Mich., 24 de agosto de 2022.- El 13 de junio de 2021, Alfonso Martínez recibió la constancia de mayoría que lo acreditaba como el ganador de las elecciones para la presidencia municipal de Morelia.
En ese entonces, el Ingeniero Industrial, de 46 años de edad, logró lo inimaginable, derrotar a Morena y a su candidato por 102 mil 453 sufragios, más de 20 mil votos obtenidos en la elección del 2018, donde el tsunami de Andrés Manuel López Obrador le impidió la reelección.
Antes, Alfonso ya había gobernado la capital por la vía independiente.
Lleva nueve elecciones jugadas. Algunas perdidas, pero la mayoría ganadas.
Es lo que en el argot se le conoce como un político con oficio, con madera, no improvisado.
Conoce la ciudad, sus problemas y desafíos.
Él, lo declaró, siempre ha tenido en la mente a Morelia. Ahora que la vuelve a gobernar, no la da de vuelta.
Dice que hace un año llegó a recomponer lo que su antecesor dejó:
"Recibimos una ciudad compleja, por varios factores: la postpandemia, la falta de proyecto del gobierno anterior, el abandono, provocado porque lo importante para ese gobierno era el proyecto político y no la ciudad, indicadores de inseguridad en ascenso, una policía desmantelada, con pocas obras y sin control sobre de ellas, sin proceso de entrega-recepción, con un sistema hackeado..."
Ya en la segunda etapa de su gobierno, Alfonso expuso que tiene un proyecto de gran visión para Morelia, sin dejar de lado las preocupaciones de los habitantes.
En entrevista con Quadratín, Martínez Alcázar aseguró que ante el caos que implicó la entrega, su gobierno se dio a la tarea de recuperar Morelia.
Y lo hizo en 4 meses, remarcó al reportero.
"100 mil toneladas de basura recolectadas, el equivalente al estadio Morelos, que permitió ganar la Escoba de Platino, galardón que otorga el gobierno español a las ciudades más limpias del mundo", dijo.
En este proceso, Martínez Alcázar aseguró que en este primer año, su gobierno construyó tres veces más obra que toda la que se ejecutó en el trienio negro de Raúl Morón.
Se concluyeron obras abandonadas como la avenida Lázaro Cárdenas, que por nueve meses estuvo cerrada y se dio continuidad al puente de Siervo de la Nación.




