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MORELIA, Mich., 25 de enero de 2026.- No solo se trata de que el polvo dentro de las casas en México es más tóxico que en Europa, sino que además en Morelia y en Ciudad de México se concentran las cantidades más altas en el país, de acuerdo a una investigación realizada por la máxima casa de estudios de México.
De acuerdo al trabajo de investigación que realizan Francisco Bautista Zúñiga, del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA), y Avtandil Gogichaishvili, del Instituto de Geofísica, unidad Morelia, sobre el contenido de contaminantes tóxicos en el polvo dentro de los hogares en muestras de 14 estados del país, se indica lo antes señalado.
De acuerdo con la investigación de estas dos instituciones de la UNAM, el polvo en nuestro país resulta ser más tóxico que en otros países como España o Reino Unido.
En el órgano de difusión científica, Gaceta UNAM, se expuso que investigador Francisco Bautista explicó que este análisis comenzó ya hace algunos años, cuando empezaron a revisar las porciones de polvo en la calle y también entre las hojas de los árboles. Sin embargo tras la llegada de la pandemia este estudio se extendió hasta los hogares, lo cual no resulta común en un estudio de este tipo.
Fue entonces que levantaron, a través de la voluntad ciudadana, muestras del polvo de hogares en 14 entidades del país. Los resultados de este trabajo se presentaron en la revista Indoor Air, e "indican que en Morelia y Ciudad de México se encontraron altas concentraciones de metales pesados, especialmente partículas magnéticas (PM), con valores de hasta 45 mg/kg", explica la Gaceta UNAM.
En estos resultados se informó que fuera de las casas encontraron concentraciones de 866 miligramos por kilo de manganeso, 49 de níquel, 116 de cobre, 527 de zinc, 28 de antimonio y 118 de plomo.
En el caso de los resultados dentro de las casas, éstos sorprendieron a los propios expertos, ya que se reportaron concentraciones más altas de manganeso, con 680 mg; níquel, 62mg; cobre, con 386 mg; zinc, 1221 mg, antimonio, 30 mg, y plomo con 213 mg.
En ese sentido, el investigador señaló que los metales pesados están en todos lados, y ejemplifico con el cadmio y el arsénico, que están en los barnices de madera, y con el desgaste se genera polvo, al igual que en las paredes. También el antimonio se genera por el desgaste de los plásticos.
A estos contaminantes, complementó el investigador Avtandil Gogichaishvili, se le suma la magnetita y el óxido de hierro, minerales magnéticos que pueden generarse debido al proceso de cocción de alimentos a través del uso del gas.
Para conocer más detalles de esta investigación, recomendaciones y más información, los interesados pueden descargar un libro de manera gratuita en el link https://librosoa.unam.mx/handle/123456789/3861, ya que los investigadores publicaron en 2024 el libro Los metales pesados en ambientes urbanos: herramientas para el diagnóstico y estudios de caso en ciudades mexicanas.




