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MORELIA, Mich., 1 de noviembre de 2020.- A sólo 45 minutos de Morelia, en Oponguio, sobre el kilómetro 15 de la carretera Quiroga – Erongarícuaro, se encuentra Palomas Mensajeras, productora de mezcal artesanal que por cinco generaciones ha estado bajo el cuidado de la familia de Miguel Pérez.
Mezcales artesanales, doble y triple destilado, elaborado con agaves cupreata, inaequidens y rhodacantha, así como un ensamble de estas tres variedades, ofrece Palomas Mensajeras desde hace 25 años, en Oponguio.
El mezcal, una bebida espirituosa obtenida del agave mezcalero y que tiene una tradición en Michoacán que le valió la denominación de origen, se caracteriza por su olor agradable, a la tierra de la que nace, al maguey o la leña del ahumado de las pencas.
Asimismo, el líquido no raspa o quema, sino que deja un regusto delicado y que permite una degustación adecuada.
Lamentablemente, el auge de la producción mezcalera, hacia 2012, llevó a la comercialización por “algunos vivales, coyotes” que pretenden colocar un producto industrializado como mezcal artesanal, lo que ha llevado en varios casos a una percepción errónea de esta bebida, explicó Miguel Pérez.
Por ello, recomienda, el mezcal se degusta solo, a sorbos pequeños, para, una vez comprobada su calidad, acompañarlo con rodajas de queso fresco, cecina, naranja, ate o, incluso, miel de abeja.
Además, adquirir el mezcal directamente en las vinatas donde se elabora no sólo garantiza una bebida de calidad, sino también un precio justo y la posibilidad de conocer sobre el proceso, la historia y el devenir del mezcal artesanal michoacano.
“Harta calidad, a precio de productor”, concluyó Miguel Pérez.




