Doña Graciela, isleña de Janitzio que lleva su leña a vender...
18 de febrero de 2026
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22:30
Cecilia Sierra/Quadratín Michoacán
Cecilia Sierra/Quadratín Michoacán
MORELIA, Mich., 18 de febrero de 2026.- Entre la deforestación y la sequía gradual del lago de Pátzcuaro hay oficios que se resisten a desaparecer, como el de doña Graciela, isleña de Janitzio que continúa vendiendo su leña.
La señora Graciela de 47 años, tiene la piel curtida por el sol, pero con frío o calor, trabaja todos los días acarreando leña en su canoa de Puácuaro a Janitzio, para garantizar este servicio a ese pueblo purépecha.
En entrevista para Quadratín, relató que en Janitzio ya no hay madera para vender, lo que la obliga a buscar en Puácuaro, en especial en época de fiestas, como el carnaval, que incrementa la demanda.
"En Janitzio no hay leña, lo que hay es turismo, pero se necesita, para las cocinas y más cuando hay fiestas", explicó.
Ella aprendió el quehacer de su suegro y la enseña a sus hijas, en especial porque vive en una zona donde no llegan los turistas.
El costo de la carga, la medida en que se vende, cuesta 150 pesos y la revende a 200 pesos.
El trabajo de los leñadores entre los purépecha se encuentra reconocido desde la época prehispánica y lo relata fray Jerónimo de Alcalá en La Relación de Michoacán, donde asienta la importancia que tenía para mantener la cués o fogata para su deidad Curicaueri.