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MORELIA, Mich., 3 de mayo de 2019.- La celebración de la Santa Cruz es una tradición que profesan fielmente los trabajadores de la construcción, que además, se empalma con el festejo del Día del Albañil.
En México, el día de la Santa Cruz popularmente se celebra el 3 de mayo, sin embargo en el calendario de la Iglesia Católica la celebración recae el 14 de septiembre, señaló el sacerdote Oscar García, rector de la iglesia de Santa Rita de Casia y secretario ejecutivo de la Comisión Episcopal de la Pastoral Litúrgica en México.
Entrevistado por Quadratín, el prelado fue a la historia. Hay que recordar, dijo, que Constantino oficializa la religión católica como la religión del estado, entonces Constantino va a Jerusalén, a Tierra Santa para recuperar los santos lugares que habían estado en manos de los paganos, y entonces Santa Elena, la madre de Constantino, encuentra en estos lugares, en concreto en el lugar de la crucifixión, las reliquias de la cruz de Cristo.
Estas reliquias, explicó, una parte se quedaron en Jerusalén, y en ese lugar Constantino edifica la Basílica del Martirio, y otra parte de estas reliquias se las llevan a Roma y se construye también una basílica que es conocida como de la Santa Cruz, muy cerca de la basílica de San Juan de Letrán, la basílica del Papa.
El religioso dijo que los peregrinos, ante este hallazgo de Santa Elena de la Santa Cruz, comienzan a ir para adorar las reliquias. Dijo que había un escritora del siglo cuarto llamada La Peregrina de Egeria, escribe sobre los peregrinos que van a adorar a las reliquias de la Santa Cruz, y en un pasaje un tanto anecdótico, la escritora menciona que algún peregrino, cuando besaba la cruz, mordió un pedazo para llevárselo y ante eso prohibieron besarla; las personas sólo podían verla o tocarla.
Hay dos fechas de la Santa Cruz, aseguró el religioso. La primera es el 14 de septiembre y la otra es el 3 de mayo; hay dos fechas, dijo, porque una de ellas, es decir el 3 de mayo, es cuando Santa Elena encuentra las reliquias, y la otra, el 14 de septiembre, es cuando se erige la basílica a la Santa Cruz.
En el calendario universal de la iglesia es el 14 de septiembre, sin embargo la fecha del 3 de mayo fue la que tuvo más arraigo en México, por eso los obispos mexicanos pidieron a la santa sede que la celebración en México se conservara el día 3 de mayo, esto fue durante la reforma litúrgica del Concilio Vaticano Segundo.
Sabemos que los constructores, dijo, los albañiles y quienes se dedican a la construcción, siempre terminan y coronan sus obras con una cruz, por ello se ha ligado tanto esa fiesta con los albañiles, es una fiesta de mucho arraigo popular, se han visto grandes festejos; cruces que se adornan o se visten para sacarlas en procesión, expresó el rector de Santa Rita.
El sacerdote reconoció no saber la razón por la cual los albañiles se han apropiado esta fecha, incluso en la iglesia de San Diego ese día se les hace una misa a los trabajadores de la construcción. Haciendo conjeturas, el sacerdote expuso que podría deberse a que eso sea un signo de agradecimiento por el esfuerzo que se realiza para eregir determinada construcción.
Trabajadores de la construcción en Morelia desconocen el significado de la celebración del Día de la Santa Cruz, una tradición que nació del sincretismo entre las creencias indígenas y la fe cristiana.
“Es un festejo para nosotros, los que trabajamos en el sector de la construcción, una conmemoración para quienes hacen las obras, pero no sé muy bien por qué se hace del Día de la Santa Cruz”, expuso Uriel Ávila, ayudante de obra.
El desconocimiento del origen de la conmemoración de la Santa cruz, no obstante, no es impedimento para que los albañiles, maestros de obra y ayudantes que se encargan de la edificación de inmuebles planeen acudir, como cada año, al Santuario Guadalupano para recibir la bendición de la cruz, para luego llevar a cabo un convivio.
“No sé el significado de la fecha, pero es cuando se festeja a los albañiles, los encargados, los arquitectos o ingenieros, incluso los propietarios de los inmuebles, nos hacen un convivio, una comida, una cerveza para quienes gustan de beber, pero nada más; claro, que esto es después de haber ido al Santuario de Guadalupe para bendecir la cruz y ponerla en la obra”, detalló Salvador Lara, de oficio albañil.
Algunos trabajadores cuentan con interpretaciones propias sobre el significado de la celebración, así como su objetivo, relacionado con el agradecimiento por contar con un empleo y la petición de favores.
“No sabemos exactamente por qué se festeja a los albañiles el Día de la Santa cruz, pero supuestamente es para que no se nos caigan las obras, es una tradición que viene desde muy atrás”, agregó Armando Hernández, encargado de obra.
Lamentablemente, la festividad, como otras tradiciones, se encuentra a la baja en su conmemoración, consideraron trabajadores de la construcción entrevistados por Quadratín, especialmente las prácticas relacionadas con celebraciones.
“Como que se está perdiendo esta actividad, porque hay muchas cosas que ya no se hacen”, mencionó Armando Hernández.
“por lo general, además de ir a bendecir la cruz, el arquitecto nos da una comida o, si no puede, nos da el día libre para que festejemos con nuestras familias, pero eso se ha perdido un poco, porque muchos encargados ya no quieren celebrar y prefieren que trabajemos una jornada normal”, coincidió Uriel Ávila.
“Por lo general, se espera que nos den el día, pero la tendencia es que nada más nos dejen libre medio día, aunque eso sí, la bendición de la cruz la tenemos que hacer”, refirió Salvador Lara.
En la incertidumbre sobre las acciones que se tendrán en el Día de la Santa Cruz, los empleados del gremio de la construcción se dijeron listos para conmemorar el que se ha instituido de forma no oficial como el día del albañil.
“Estamos listos, no sé qué nos vayan a hacer, pero va a haber algo”, aseveró Uriel Ávila.
El Día de la Santa Cruz conmemora, en el santoral católico, el hallazgo de la cruz de Jesucristo por la emperatriz Helena, en Jerusalén, el 3 de mayo de 326.
La relación de esta fecha con los trabajadores de la construcción en México deriva de la conjunción de las creencias indígenas sobre la necesidad de agradecer, cada inicio de la temporada de siembra agrícola, a los dioses las cosechas del año anterior, así como invocar la generosidad divina una vez más, expresada en alimentos abundantes y de buena calidad.
Estas ceremonias se convirtieron en expresión de la gratitud por un año de trabajo y la petición de solidez en las obras efectuadas y la protección ante accidentes laborales, cuando los campesinos indígenas, en el período colonias, iniciaron a migrar a los núcleos urbanos, donde muchos de ellos fueron empleados como albañiles, ayudantes o maestros de obra.




