MORELIA, Mich., 17 de enero de 2019.- De los 35 aspirantes a ocupar el cargo de Fiscal General del estado tres estuvieron involucrados en el llamado Michoacanazo de 2009: Miguel Ángel Arellano Pulido, Miguel García Hurtado e Ignacio Mendoza Jiménez.

Dos de ellos, García Hurtado y Mendoza Jiménez incluso fueron detenidos durante más de un año, lapso que duraron las investigaciones, pero no se les pudo probar ningún nexo con la organización delincuencia conocida como La Familia.

Arellano Pulido, no fue detenido, ni siquiera estaba en la lista de los 38 funcionarios y jefes policiacos detenidos porque supuestamente servían al crimen organizado, pero se involucró al solicitar el amparo de la justicia federal para no ser detenido.

Arellano Pulido fue procurador durante la administración de Lázaro Cárdenas Batel. Es especialista en Sistemas Penitenciarios y Derechos Humanos, Prevención del Delito y Menores Infractores y Prevención del Delito y Sistema Penitenciario. También fue diputado por el Partido de la Revolución Democrática. Actualmente es notario en Morelia.

García Hurtado fue procurador durante el gobierno de Leonel Godoy Rangel y actualmente es titular de la notaría 166 con sede en Lázaro Cárdenas.

Mendoza Jiménez era subprocurador en 2009 cuando fue detenido durante el Michoacanazo, pero liberado en enero de 2010, sin que se le probara ningún nexo con la delincuencia.

Otro aspirante a fiscal que ha sido investigado por la Procuraduría General de la República, por supuestos vínculos con el crimen organizado, es el ex diputado local y ex presidente municipal de Tepalcatepec, Guillermo Valencia Reyes.

En 2013, él fue señalado por la entonces senadora de la República del Partido Acción Nacional, Luisa María Calderón Hinojosa de tener vínculos con el crimen organizado.